www.flickr.com

miércoles, 16 de agosto de 2017

Incertidumbre

Comenzamos a caminar cercanos al mediodía. La ruta no es larga y hay pocas cosas que hacer cuando se llega, con lo que tampoco es necesario madrugar. La tardanza impidió el redesayuno en Lekunberri pero llevábamos suficiente avituallamiento para compensarlo.

El día no levantaba, aunque tampoco lo esperábamos hasta media tarde. Las nubes altas y la proximidad aún del frente anterior nos hacían avanzar en una jornada fresca, perfecta para caminar. Los hitos iban llegando poco a poco: chocolate con bollo aplastado por aquí, lacito de hojaldre por allá,... Llegados a Igaratza nos detuvimos a comer en la ermita.

Casi terminando, nos dirigimos a la fuente para llenar las cantimploras. Estaba seca. O más bien habría que decir cerrada. La fuente sale de un depósito y, por debajo del sumidero, podíamos ver la llave de paso bloqueada. No hacía mucho calor pero con el agua que llevábamos íbamos a estar demasiado justos. Regresábamos meditabundos cuando vimos la puerta del refugio abierta.

Entramos.

La zona común tenía la mesa cubierta de hongos y, en el suelo, cuatro pares de botas gastadas de diferentes tallas. Me asomé a la cocina y vi a una familia comiendo en la mesa.

_Aupa.
_Egun on.
_La fuente está seca. ¿Tenéis agua?

Con un gesto, el padre de familia me indicó la fregadera y siguió comiendo. Rellené todo y me fui.

_Agur. On egin.
_Eskerrik asko.
_Agur.
_Agur.

Y siguieron comiendo; la locuacidad vasca en todo su esplendor.

Retomamos el camino y empezó a soplar algo de viento fresco. Nos adentrábamos en la zona guipuzcoana y el tiempo suele cambiar respecto a la vertiente navarra. Llegados a nuestro destino nos abrigamos. Aún era temprano para montar la tienda y echamos unas partidas de cartas. Yo miraba de reojo la montaña, no fuera a ser que una niebla traicionera cayera de pronto sin darnos cuenta.



PD: La niebla cayó pero me di cuenta.

No hay comentarios: