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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Repostería de Santo Tomás.

Hoy es Santo Tomás, lo que en Donosti equivale a decir: vamos a comer txistorra como si mañana me fueran a hacer una prueba de colesterol y me pudiera librar de ser llamado a filas. Ya sabemos la querencia del donostiarra de pro por las fiestas de santos y por repetir un acto compulsivamente durante toda una jornada, verbigracia, la Tamborrada de San Sebastián.

Cocida, frita, al horno, incluso hay herejes que la preparan al microondas; en fin, incautos. Pero, ¿y de postre? El visitante novato pensará que las ubicuas rosquillas de anís pueden ser la respuesta. Nada más alejado de la realidad. Concedo que esas rosquillas puedan ser una forma de desatorar las papilas gustativas tras el tercer o cuarto bocadillo (la txistorra, con pan, nada de ese engendro atasca-gaznates conocido como talo) pero nada más.

Sí, la respuesta a esa controvertida pregunta no puede ser otra que: más txistorra.


La forma de ensaimada, ayuda.

PD: Foto de Nieves.

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