www.flickr.com

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Malentendidos.

¡Feliz día de los inocentes!

--------------------------------------------------------

Acabo de recibir un correo con un link a un vídeo y eso me ha hecho ponerme a escribir esta entrada del blog. No era mi intención hacerlo pero es una batallita de este verano, mezcla de vergüenza propia y ajena. Adelanto que no es mi intención criticar a nadie pero alguno si merecería llevarse un tirón de orejas.

A mediados de junio llamaron a casa. Cogió Nieves y preguntaron por mí; eran de TVE. Como no estaba, dejaron el recado y un número para que llamara. Cuando llegué y como aquello sonaba raro, lo dejé pasar, pero el sábado me pillaron en casa. Por resumir, me preguntaron si era yo y si conocía a Sebastián Álvaro. Les comenté que, a cuenta de un amigo común, nos habíamos intercambiado unos correos pero que no podía decir que le conociera; parece que aquello les bastó. Al parecer, habían vuelto a fichar a Sebastián Álvaro para TVE y estaban preparando un documental para este verano. Se organizaba una reunión en Benasque con montañeros de distintas especialidades y eso de ir con los chavales al monte les gustaba para cubrir el tema del "relevo generacional". Nos invitaban a un fin de semana largo (de jueves a domingo) con la estancia en un hotel. Haríamos alguna excursión por la zona con el resto de los invitados y el sábado por la tarde tendríamos la grabación.

Como las fechas nos iban bien, aceptamos y el jueves a media tarde ya estábamos allí. Nos recibió una chica muy maja.

_¿Tú eres Sergio?
_Sí.
_El de los ochomiles, ¿no? Ja, ja, qué gracia, ¿vienes con la familia? Bien, bien, mañana tenemos la excursión organizada. Los niños tienen un montón de actividades en el hotel. Seguro que se lo pasan bien.
_Espera-le dije- pero los niños vienen de excursión también ¿no?
_Bueno, no sé, la ruta creo que es bastante exigente. Van montañeros muy buenos ¿sabes? (usó exactamente esa palabra: "buenos").
_Hombre, no es lo que habíamos comentado.

Se quedó como extrañada. Se apartó a un lado, hizo una llamada y estuvo hablando un rato por teléfono. Cuando colgó, vino donde nosotros y nos dijo que, de acuerdo, que vendría un guía para llevarnos a otra ruta. Lo dijo con el morro torcido pero, en fin, allá cada cual con sus problemas.

La verdad es que nos lo pasamos muy bien. Yo no había estado nunca en el valle y le tenía ganas. Fuimos con un chico que era de la zona y nos estuvo enseñando unos lugares preciosos. Fue una excursión corta pero vimos un montón de posibilidades para hacer en otra ocasión; seguro que volvemos.

El sábado nos citaron para después de comer. Con el tema del maquillaje y todo eso estuve como dos horas. A las cinco ya estaba en el set, con las cámaras y el resto de montañeros. Menudos elementos.

La verdad es que no conocía a casi nadie. Solamente me sonaban los hermanos Pou de las revistas y un tío enjuto y pequeño que me pareció Ueli Steck, pero de los demás no tenía ni idea. Estaban todos fibrosos así que el único que daba el cante era el que suscribe.

La casualidad quiso que las entrevistas empezaran por mí. Y no empezaron bien. Me cogieron en un aparte y me sentaron en una banqueta con un lienzo verde a la espalda. La periodista se sentó frente a mí y comenzó a leer:

_Tenemos aquí a Sergio Fanjul, fotógrafo, que ha acompañado a Sebastián Álvaro en todas sus expediciones a los ochomiles del planeta. Sergio, ¿cómo intentas contagiar tu afición a la montaña a tus hijos? Sabemos por tu blog que ya te han acompañado a algún ochomil. ¿Cómo llevan los niños una actividad tan exigente?

La chica lo leía todo de corrido, sin mirarme. Si lo hubiera hecho habría visto cómo cambiaba mi cara según llegaba a lo de acompañar a Sebastián Álvaro y lo de los ochomiles. Creo que me puse rojo y de todos los colores. Como pude, les expliqué que no sabía si eso estaba bien y les dije lo de la entrada del blog y lo de la broma de los ochomiles (dm.). La mujer no sabía qué hacer. Llamó a alguien y se acercó un hombre. Hablaron entre ellos y me explicaron que había habido alguna confusión en realización. Se disculparon y les pude explicar lo que hacíamos cuando íbamos al monte y todo el asunto del blog. Les pareció muy interesante y rehicieron la entrevista para preguntarme por cosas de la montaña vasca, las tradiciones de los buzones y cosas así.

Como he dicho, hoy he recibido un correo de TVE con un link al vídeo que van a emitir estas vacaciones, supongo que mi dirección estaba en alguna lista de correo. Es el vídeo de las entrevistas de este verano y, no, no salgo yo. No han incluido nada de mi entrevista pero se han colado y salgo en los créditos del final. Con todo, vale la pena. La gente que sale es muy buena (ale, yo también uso el adjetivo) y hablan de la montaña dando su punto de vista. Hay de todo, desde el romántico hasta el que la entiende como un mero reto deportivo.

PD: Tampoco me importa mucho. Ellos se lo pierden.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero, ¿cómo te lo curras, no? Tremendo. Yo me lo estaba creyendo y eso que estamos ya a día 2. Podría haber sido verdad perfectamente, eh... cosas más raras se han visto.

Iñaki

Sergio dijo...

Y las que no publico en el blog.