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martes, 19 de abril de 2016

Irimo (8.960 dm.)

El sábado, 16 de abril, a pesar de las malas predicciones atmosféricas, nos dirigimos a Urretxu con intención de subir al Irimo (8.960 dm.), en lo que fue una bonita jornada de descubrimiento.

No teníamos lugar para el redesayuno. La zona era nueva para nosotros y nuestro referente no la visitaba desde hacía años. Ni siquiera intentamos buscar la pastelería que nos dijo, so pena de toparnos con una tienda de telefonía o peor, un gimnasio; lo fiamos al destino.

Y no nos falló. Callejeando por Urretxu, encontramos una panadería-cafetería con su propio obrador. El lugar era pequeño pero con unas mesas y sillas de mimbre la mar de cómodas. Mientras tomábamos el café, el crusán, las napolitanas (de crema y chocolate) y el lazo de hojaldre dulce, escuchamos cómo Angelines y su madre, dueñas del local, hablaban con una parroquiana de lo que se iban a poner para la boda. Urretxu en estado puro.


Memorizamos el lugar; seguro que hay más montes por ahí.

Llegamos a la ermita de Santa Bárbara y aligeramos las mochilas. Dejamos parte de la ropa de abrigo aunque mantuvimos los chubasqueros. El día amanecía azul y templado pero la ruta nos llevaría un tiempo y nunca se sabe. Nuestra intención era subir a la cumbre, continuar por el cresterío y regresar haciendo una circular.

Comenzamos a caminar disfrutando del verde fresco y tierno de una primavera temprana. La ruta es una clásica para los habitantes de Urretxu y Zumarraga, y nos cruzábamos con gente que subía y bajaba con la apariencia de estar dando un sencillo paseo mañanero. También vimos algún montañero que otro, pero fueron los menos.


 

Llegando a la cruz, empezó a chispear. Nos faltaban pocos metros y tampoco caía tanto como para precisar pararnos, así que apretamos el paso. Hay un refugio a los pies de la Cruz del Irimo y aprovechamos para descansar y picar algo; era demasiado temprano como para comer. Habíamos salvado prácticamente todo el desnivel de la jornada pero la vuelta nos llevaría otro par de horas. Ya habría momento para avituallarse más en serio.

Al asomarnos al exterior comprobamos que llovía aún más. El cielo había cambiado y no iba a volver a salir el sol; al menos no en un tiempo. Sacamos los chubasqueros.

La cima del monte no está en la cruz sino unos metros más arriba. Nos detuvimos para dejar la nota en el buzón y seguimos camino.



Continuamos cresteando. El paisaje del lado de Zumarraga difería mucho del lado opuesto, la industria y el campo. El cielo se iba tornando cada vez más plomizo y la lluvia comenzó a arreciar. Sin apenas darnos cuenta nos encontramos que no era factible ponernos los pantalones de agua. De cintura para abajo estabamos empapados (bueno, la culera, no, los chubasqueros son largos) con lo que lo único que podíamos lograr si lo hacíamos era unas hermosas rozaduras. Decidimos continuar para mantenernos calientes. Tenía una vaga referencia de una zona de esparcimiento a mitad de camino pero desechamos buscarla para no detenernos. Si nos enfriábamos no lo íbamos a pasar bien.

Tras salvar un descenso tan pronunciado como inesperado y buscar un sendero no muy bien marcado fuimos aproximándonos al final de la ruta. Antes de salir, habíamos visto un aterpe detrás la iglesia y teníamos pensado parar allí a comer. Sin embargo, unas tortillas frías y algo de embutido no nos iban a hacer entrar en calor, y mucho menos convertir la jornada en algo memorable. Bueno, memorable, sí, pero no en algo digno de recordar.

Llegamos a la ermita por su parte trasera y vi un restaurante que iba a salvar la jornada. No tuve que insistir para sustituir el contenido de las mochilas por algo más caliente, y sabroso.
 
Tras unos huevos fritos con su txistorra y patatas, un derby, Real-Athletic, marcó el final de la jornada.

 

PD: Aunque no sea un detalle a tener en cuenta para dejar de ir si es necesario, comentar que la calidad de los productos del jatetxe es tan alta como sus precios. 




2 comentarios:

Iñaki Munain dijo...

Zorionak :)) http://rlsdream.blogspot.com.es/2012/09/irimo-896-cordal-de-las-7-puntas.html

Sergio dijo...

Efectivamente, te la pirateé sin contemplaciones (huevos y txistorra incluidos) ;-)