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miércoles, 24 de febrero de 2016

Cocineros sociales.

Sociedad, esa palabra que en San Sebastián está asociada de forma indefectible con el buen comer. Esa palabra que divide a la propia sociedad en dos, los que son socios de una y a los que les invitan, guarda siempre en lo más profundo una gran pregunta. No me refiero al origen del Universo,  no, es algo más trascendente. Tampoco me refiero al menú, aunque van por ahí los tiros. La gran pregunta, en toda reunión en una sociedad, es: ¿Quién cocina?

En algún momento, escondido en la memoria individual, se encuentra esa situación que nos decantó pertenecer al selecto y aclamado grupo de los cocineros o al de la mayoría de los meros recoge-platos. El éxito social, la cumbre del donostiarrismo, profundiza en un método educativo alejado de colegios e institutos.

De primero un bacalao al pil-pil.


Y de postre, una tarta de arroz.


PD: Aimar, pintando maneras.
PD2: Recogí los platos.

jueves, 18 de febrero de 2016

El chalecito de la abuela.

Los hermanos hablaban por lo bajini mientras sus santas aguzaban el oído tras la puerta.

_¿Quién se queda con el chalecito de la abuela?
_Hombre, me da igual, igual a tu mujer le gusta.
_No sé, no creo, igual lo prefiere la tuya.
_Bueno, es más el recuerdo que el partido que se le vaya a sacar.
_Sí, ya, tiene sus años pero, en su época, le debió costar lo suyo al abuelo.
_Venga, nos lo rifamos.

En eso, entraron las mujeres de sopetón.

_¡Os hemos oído! ¡Pero cómo podéis hablar así de una herencia de vuestra querida abuela! Creemos que es mejor que ese chalecito nos lo repartamos; unos se lo quedan para el verano y otros para el invierno. ¿Dónde está? ¿En la sierra, en la playa?

_No, no- dijo uno de los hermanos. Ahí mismo, encima de la cama.

_Cariño-dijo el otro- en verano no creo que le vayas a sacar mucho partido.
 


PD:Moraleja: No está bien escuchar tras las puertas.
PD2: Mira también por el ojo de la cerradura.

martes, 16 de febrero de 2016

De ondas gravitacionales y todo eso.

Si Albert Einstein hubiera sido español:

Declaraciones de Albert Einstein, físico y tertuliano:

"¡Veis, veis, yo os lo dije! ¡Sabéis que os lo dije! Yo tenía razón, y si tengo razón, tengo razón. Porque yo os lo dije. ¿Eh? Lo dije. ¿Lo dije o no? Pues eso, yo os lo dije y además tenía razón. Y respecto a lo que me trae por aquí y es verdaderamente importante es que lo que se le está haciendo a Isabel Pantoja sí que no tiene explicación porque..."




PD: Pero como era alemán, habría sonreído ligeramente y cebado su pipa.
PD2: Foto Wikipedia: Con Niels Bohr, hablando de sus cosas.

domingo, 14 de febrero de 2016

San Valentín.

Hace tiempo, por San Valentín, desde los medios nos bombardeaban con un conocido eslogan: "Díselo con flores". Reconozco la validez de dicha muestra de afecto entre los animales herbívoros; al fin y al cabo, a nadie le amarga un dulce. Sin embargo, hay otras formas de expresar nuestro amor, mucho más efectivas y que pueden ser compartidas y disfrutadas por toda la familia.


PD: La opción de rellenarlo de mermelada de fresa, no fructificó. Si es caso, para Halloween de todos los santos.

sábado, 13 de febrero de 2016

Aldura (5.370 dm.).

Casi se nos había olvidado cómo atarnos las botas. Fiestas, exámenes, cumpleaños, gripe, gastroenteritis, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado,... todo un abanico de motivos se habían conjurado a finales del pasado año y comienzos del presente para que no termináramos de ir al monte.  Salvedad de la excursión semi fallida a Aralar que terminó en Astiz, nos teníamos que remontar al puente de diciembre para recordar la última vez que añadimos polvo a las Vibram.

Y no podíamos seguir así.

El viernes llovía como si el mar se hubiera dado la vuelta. Sin embargo, encendí el ordenador y me dispuse a preparar una ruta para el sábado. El agua nunca fue un motivo para no salir, y seguiría sin serlo. En eso estaba cuando Nieves me comunicó la noticia: "Aimar está con fiebre". Rehice el plan y empecé a buscar una excursión cercana. Encontré Aldura (5.370 dm.) como posibilidad y me pareció recordar algo. Efectivamente, nuestro amigo iK había estado allí y anotamos su ruta para repetirla.

Seguía diluviando cuando nos fuimos a la cama. Las mochilas, preparadas con lo necesario, durmieron en la puerta de casa (dentro, no fuera).

El sábado amaneció radiante. No nos lo creíamos pero un viento sur comenzaba a soplar cuando salió el sol. Aligeramos las mochilas y, algo antes de las diez, comenzábamos a andar. El agua dominaba todo el camino. Las fuentes se desbordaban y la tierra rezumaba a cada paso. Perdí la cuenta de las cascadas que cruzamos.


(Foto: Asier)


La ruta estaba muy concurrida. Montañeros, amigos de Donosti, ciclistas (muchos), paseantes con perro, cazadores,... saludábamos a diestro y siniestro, fortaleciendo cuello y nuca, cuando llegamos a una pista. Teníamos acceso franco a la cima de Aldura y decidimos acometer la directa. Las indicaciones de iK nos desviaban y rodeaban la cumbre para enfrentarla desde el este pasando por Pertsel. Sin embargo, no queríamos dejar solos a Nieves y Aimar mucho tiempo y, llegado el momento, vendríamos con ellos para completar el recorrido. Así las cosas, comenzamos a subir cuando, de repente, escuchamos unos pitidos.

_Aita, el móvil.
_Imposible, lo llevo apagado. Y además, no suena así.

No era el móvil. Por la ladera, correteando, bajaban y subían cuatro perros de caza. Cuando uno de los animales se nos acercaba, su collar comenzaba a pitar. Al rato, tras un recodo, apareció un cazador, con su escopeta bajo el brazo. Si los animales se alejaban demasiado de él, aquellos aparatos empezaban a sonar. Nos saludamos y les vimos bajar a toda velocidad entre pitidos y silbidos (ladrar, lo que es ladrar, no ladraron).

La cumbre de Aldura es una loma ahora pelada. Unos tocones y unos restos de ramas dan fe de que, no hace tanto, algún que otro árbol bordeaba la cima. No pude menos que recordar mi propia cumbre, otrora frondosa, no hace tanto flanqueada y actualmente más pelada que la de este monte.



Comimos algo y repasamos las geografía del territorio: Donosti, Jaizkibel, Peñas de Aia, el cordal Adarra-Mandoegi (que algún día recorreremos),...; por allí está Leitza; por detrás fluye el Leitzaran; ese es el Onddi, donde había un montón de menhires. Gipuzkoa y sus límites a golpe de cintura.

Decidimos regresar por el camino que lleva a Urdaburu e hicimos los honores en el caserío Susperregi con un chorizo, cocido como Dios manda.

PD: Aimar estaba en la siesta cuando regresamos. Y el cielo volvió a cerrarse al poco de entrar en casa.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Avances en métodos de adelgazamiento (IV): Expresiones.

La lengua de Cervantes está llena de buenos consejos para adelgazar. Así, si los sigues, sin comerlo ni beberlo, lo habrás conseguido.

PD: Sobre todo sin comerlo.
PD2: Y de beber, agüita fresca.

martes, 9 de febrero de 2016

Cuento con moraleja.

A Sir Anthony Ashley-Cooper, séptimo conde de Shaftesbury, se le fundió una bombilla en la salita azul de invitados. Resuelto como era, procedió a subirse a una escalera para cambiarla él mismo.

Cayó de cabeza y se mató.

 Moraleja: Es función del millonario dar labor al operario.

 A varias potencias de diez de la fortuna de Sir Anthony, y vista la fuga de agua de la cisterna de nuestro inodoro, me encomiendo a San Eloy para que supervise mi buena labor.


PD: Y ya, si eso, le saneo la instalación, señora.
PD2: San Eloy, patrono de los fontaneros.

lunes, 8 de febrero de 2016

Cine clásico.

A la mayoría de vosotros os sonará la imagen de una película muda en blanco y negro en la que un cohete impacta contra el ojo de una luna de cartón piedra. El cohete es gigantesco y desproporcionado, y la luna se queja, molesta; no se lo reprocho. Esa película se titula "Le voyage dans la Lune" (Viaje a la Luna", en español), data de 1902 y su autor es Georges Méliès.

Sí, seguro que os suena pero ¿cuántos de vosotros la habéis visto? Nosotros, sí. Dura unos 8 minutos y se proyectaba frente al Ayuntamiento de Donostia, estas navidades, en la carpa que La Caixa tenía montada con una exposición dedicada a su autor.



Este francés de acentos puñeteros fue todo un personaje durante los comienzos del cine. Su vida estuvo llena de altibajos; de imaginación desbordante, creando nuevas técnicas; de magia y fantasía. De hecho, monta la primera sala de cine en un teatro dedicado a las actuaciones de magia. Sustituye así los espectáculos en vivo por las imágenes grabadas pero, sobre todo, se introduce en el mundo de los feriantes. Un mundo, el de éstos, ya desaparecido pero que, por aquel entonces, era la vanguardia del entretenimiento del país (y me refiero a la Francia anterior a la Primera Guerra Mundial). Son ellos los que llevarán sus películas de pueblo en pueblo, y los que enseñen a la gente el nuevo lenguaje visual. Sin embargo, su triunfo será su ocaso, y visto el éxito económico del nuevo arte, la proyección itinerante será prohibida, a favor de un nuevo negocio más fácilmente controlable por el estado.

La película y su biografía las podéis encontrar en la red. Son retazos de una historia que nos lleva hasta donde estamos ahora y que vale la pena leer.


PD: Si la veis, atentos a detalles que, hoy en día, se siguen empleando en las películas.

domingo, 7 de febrero de 2016

Calendario febrero.

Como tenemos un día más del habitual, me permito retrasarme uno... dos... tres...


PD: ...seis ... siete días. Perdón.