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lunes, 25 de enero de 2016

Fidelidad castrense.

La última fila de tambores de la s.f.g., se mantiene fiel a su cita.


PD: Cada vez que me pongo esos ceñidos pantalones "napoleónicos" y esa ajustada casaca, entiendo el porqué del épico valor de los soldados franceses; no hay quien se agache.

2 comentarios:

eresfea dijo...

¡Saludos del infiel!

Sergio dijo...

Infiel, ni infiel, ¡desertor!

PD: Desertor: Del francés "dessert" (postre) era como se denominaba a los soldados napoleónicos que se quedaban terminando la comida partiendo unas nueces y se les hacía tarde para ir a la guerra. Reseñar que en aquella época aún no se había inventado el cascanueces.