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domingo, 24 de mayo de 2015

Aiztondo (10.290 dm.)

Preparando la ruta del sábado, consulté las previsiones meteorológicas, y eran perfectas: no habría huracanes, ni aludes de nieve. También las aprovechamos para meter chubasqueros y pantalones de agua en las mochilas, y guardar una ropa de recambio en el coche. No hizo falta tanto.

Hacía casi cuatro meses que habíamos ido con Josean y con Pilar a la zona de Basaburua, y me había prometido volverla a visitar este año. Así que eché mano de Mendikat, y Aiztondo (10.290 dm.) me pareció una buena opción.

Redesayunados en Lekunberri, nos acercamos a Aldatz y dejamos el coche junto a la plaza de  la iglesia. El pueblo está lleno de caserones con blasones de piedra, rescoldos de otra época ya olvidada, y algún que otro cartel, de origen no tan lejano.



La ascensión al Aiztondo se puede realizar por múltiples caminos. Puede darse un rodeo por un GR, seguir senderos por el monte o incluso acortarlo por una pista cementada por la que transitan coches y tractores. Casi todos esos trayectos coinciden en un poste indicador que señala la mitad del camino.

Nosotros, bajo una fina lluvia, nos desviamos por los senderos de monte y disfrutamos de la variada fauna local y de una ausencia total de contacto humano con el resto del mundo. Pasamos por muchas bordas abandonadas y, casi sin sentirlo, llegamos al mencionado poste.




Continuamos nuestro ascenso y nos fuimos introduciendo en el hayedo. El día seguía sin levantar y, según cogimos altura, hizo su aparición la niebla. Tampoco era muy espesa pero, entre la soledad del recorrido y las historias que contábamos, el ambiente era ... inquietante.





Encontramos fácilmente el hito de piedras que indicaba la desviación hacia la cima. No había camino o, tal vez, éste estuviera escondido bajo las hojas muertas. El caso es que nos limitamos a ir ganando altura hasta que divisamos las rocas del final. 


No podíamos ver nada más allá del buzón, así que, dejamos la nota y buscamos un lugar protegido para comer.




Para el descenso, volvimos monte a través hasta el camino y desanduvimos nuestros pasos hasta el poste. Una vez en el cruce, elegimos una ruta nueva para volver al pueblo, apareciendo en la zona del cementerio.


Como aún era temprano, disfrutamos de un café en Lekunberri mientras los muchachos seguían quemando unas energías salidas de quién sabe dónde.


PD: Y comprobaron que la paga en la tienda de chuches de Lekunberri cunde mucho más que en la de Leitza, y muchísimo más que en las de Donosti.

PD2: Estrictamente estuvimos en la zona de Larraun. La zona de Basaburua es la que se recorre desde Beruete.

4 comentarios:

IMANOL dijo...

Recomendable en la zona el valle de Otsola. Desde Arrarats subes una pista cementada que lleva hasta él. De ahí tienes múltiples posibilidades (grs), pero el sitio es digno de visita.

Sergio dijo...

Hemos explotado poco la zona. Gracias por el consejo, Imanol.

eresfea dijo...

Sí, sí, sí, Imanol. Y desde Berruete es más corta la aproximación en coche desde San Sebastián.(Donde el rebaño nos interrumpió el ascenso, Sergio). Me gusta la ruta a Otsola por Txiale, para llegar a la ladera de Ernaitzu y bajar a Otsola. Precioso.

Sergio dijo...

Extenderemos nuestros dominios.