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domingo, 2 de noviembre de 2014

De vuelta.

El sábado, 1 de noviembre, volvimos al monte. Después de tanto tiempo, lo echábamos de menos. Sin embargo, había que ser cuidadoso y no forzar la rodilla de Asier. Busqué una paseo sencillo y la encontré cerca de Otzaurte, Unamendi (8.980 dm.).

Ricardo vino con nosotros y, poco antes de las once, ya habíamos dejado el coche junto a la fonda y calzábamos las botas. La mañana era perfecta, soleada y con ese punto de frescor tan agradable al caminar. Sin embargo, antes de ponernos en marcha, nos pasamos a tomar un café... y algo más.

Y es que resultó que el bar estaba lleno de cazadores que ya habían terminado su jornada. Y todos sabemos qué hacen los cazadores después de cazar. Las mesas estaban llenas de huevos fritos con chorizo y patatas, filetes rebosantes, morcillas, carne cocida,... Los cruasanes que había sobre la barra permanecían protegidos por una cobertura plástica, y así seguirían, como pudimos comprobar al terminar el día. Pero, mientras tanto, nos unimos al ambiente y pusimos el cuerpo a tono.



La ruta elegida era circular y decidimos comenzar por la senda que atravesaba el monte y volver por la pista. Sabia decisión.




La rodilla de Asier respondió perfectamente, tanto en el ascenso, como en el descenso, y nos detuvimos cerca del paraje de Beunda para comer un poco y que Aimar les pudiera hacer un refugio a los galtzagorris.

Ya de regreso por la pista, sufrimos el tráfico dominguero de un sábado de fiesta, comprobamos cómo se escribe en braille, "coto de caza" y, a eso de las tres, ya estábamos en Otzaurte.



Antes de tomar un último café, aprovechamos para practicar, nosotros también, nuestras propias técnicas de caza.




PD: Último día de este cálido comienzo de otoño; ya llegan las lluvias.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Zorionak!!

Feliz retorno.

Iñaki M.

eresfea dijo...

¡Vuelven las aventuras montañeriles! ¡Bien!

Sergio dijo...

Y justo cuando vuelve a llover.¡Bien!