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viernes, 15 de agosto de 2014

Minimalismo comodón y vivac.

Se aproximaba la lluvia de estrellas de las perseidas y, fieles a la cita, Asier y yo preparamos nuestro vivac. Este año teníamos también la intención de quitarnos una espina y aprovechar para subir a algunos de los montes cercanos. Por un motivo u otro (prudencia, cansancio, niebla,..) no hemos podido hacerlo hasta la fecha y teníamos que volverlo a intentar. Son cimas que nos quedan algo lejos en cuanto a hacerlas en un día pero, partiendo la jornada en dos, podían ser algo más llevaderas. Pardarri, Uarrain, Ganbo, Ganbo-txiki,... hasta el último momento no lo decidiríamos.


Organizamos con cuidado nuestros enseres, aplicando el concepto de minimalismo comodón. Este concepto se explica como el hecho de llevar "única y exclusivamente lo que se vaya a utilizar". En el minimalismo estricto, con las botas y lo puesto sería suficiente (excluyendo el montañismo nudista, que lo hay). En nuestro caso, añadimos alguna cosa más.



(El ojo entrenado detectará mi regalo adelantado de cumpleaños)

En cuanto al tiempo atmosférico, las predicciones de agosto no estaban acertando demasiado. Ya llevábamos dos días en la playa bajo supuestos chaparrones y pensábamos que los meteorólogos se habían ido de vacaciones dejando hechas las previsiones del mes con demasiada antelación. Aun y todo, teníamos el ojo puesto en el doce de agosto y daban relativo buen tiempo, pero cambiando para el trece.

El día elegido comenzamos a andar cerca del mediodía, rumbo a una nueva odisea.

PD: En cierta manera, totalmente opuesta a la del año pasado.

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