www.flickr.com

sábado, 5 de julio de 2014

Noche de San Juan y fiabilidad en internet.

Dicen que hay que tener cuidado con los libros de medicina porque puedes morirte por culpa de una errata; yo suelo añadir al lote los de setas. Sin llegar a tales extremos, la pasada noche de San Juan estábamos cenando pronto para ir a ver las hogueras, cuando nos entró la duda de la hora a la que empezaban. Nieves consultó en google y leyó el primer resultado del buscador:

_Dice que a las ocho y media encienden la hoguera de Sagüés y que a las diez hay danzas.
_¿Seguro?
_Sí, sí. Eso pone.

No era lo habitual, suele ser a las diez, cuando cae la noche. El resultado me desconcertó y seguimos buscando.

_Mira el siguiente.
_Lo mismo.
_¿Y los demás?
_Espera... Todos igual.

Los diarios, la página de Donosti Kultura, etc., todos daban el mismo horario, así que despotricamos brevemente sobre los responsables y nos organizamos para salir cuanto antes. Ya habían dado las ocho y media cuando terminábamos la cena engullendo como patos. Nos vestimos y, a menos cuarto, estábamos comprando un helado en Argitan. Las costumbres no hay que perderlas, aunque el helado fuera casi un sorbete, fundido y chorreante.

Caminábamos por la Zurriola extrañados por la poca gente que veíamos. Cierto que había llovido, pero no parecía motivo suficiente, sobre todo para la escasez de chavalería. Superado el cubo pequeño, y ya con visibilidad directa hacia Sagüés, nos chocó no ver la hoguera. ¿Se habría apagado? No, no había humo. ¿No la habrían podido encender? Difícil, cuatro gotas de agua no pueden con un buen chorro de gasolina. ¿Suspendido, pospuesto,...? La noche era fresca pero agradable y seguimos adelante.

Cuando llegamos ya eran las nueve y cuarto, y un grupo bailaba alrededor de árbol plantado al efecto. La pila de leña estaba intacta y nos sentamos a esperar contemplando la puesta de sol. A las diez, como siempre, encendieron la hoguera.


Lo pasamos bien y regresamos a casa apestando a humo (y no precisamente de leña de encina), también como siempre. Durante el camino, volví pensando dos cosas. Una, que probablemente la página de Donosti Kultura hubiera puesto los horarios cambiados y el resto de páginas consultadas no hubiera hecho más que extender la errata; y dos, que quién nos mandaba a nosotros consultar algo que no ha cambiado en cuarenta y cinco años (que yo sepa).

También queda otra, que el error fuera aposta para que fuera más gente a ver las danzas.

PD: Aunque visto el número de asistentes, solo funcionó con nosotros.

No hay comentarios: