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domingo, 6 de abril de 2014

Una buena ducha.

Tras más de sesenta y cinco millones de años enterrada en el lodo, nadie podía negar que necesitaba una buena ducha.

Los muchachos cogieron cepillo, agua, jabón y un poco de vinagre, y se pusieron a ello.


Como resultado, estamos encantados de presentar en sociedad a nuestra nueva amiga, Rynchonela.


Pd: Pregunta por sus compañeras.

2 comentarios:

eresfea dijo...

¡Viva el reciclaje de los cepillos eléctricos!

Sergio dijo...

¿Reciclar? Eh... Uh... Eh... sí, sí, reciclar.