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domingo, 9 de marzo de 2014

Alleko (10.170 dm.)

El viernes saltaron todas las alarmas: ¡SE ACERCA BUEN TIEMPO! ¡VAMOS AL MONTE! ¡A SECARNOS! Bien podría ser que tuviera una serie de rutas preparadas para cuando la ocasión disponga, pero la realidad es que vamos a salto de mata y las preparamos los viernes, de víspera; y así salió la posibilidad de ir a Alleko (10.170 dm.)

Teníamos pendiente visitar la casa forestal de Lizarrusti, el aterpe, el centro de interpretación, el restaurante, la antigua casa de miqueletes... o lo que venga a ser que sea ahora tras la reforma. Nos despertamos pronto y partimos dirección Ataun con intención de redesayunar en el Koxkor de Lazkao, como ya hemos hecho alguna que otra vez. Sin embargo, confundimos algún desvío y nos costó encontrarlo. La calle principal de Lazkao estaba cerrada al tráfico y nos volvimos locos con las vías laterales y las direcciones prohibidas. Al final, dejamos el coche y llegamos andando a la cafetería para comprobar, horrorizados, que se habían acabado los cruasanes, napolitanas de chocolate, palmeras y similares. Únicamente una bolsa con mini cruasanes se interponía entre la desazón y la calma; resolvimos el entuerto con media docena de ellos (y cinco para llevar).

Reconfortados, retomamos la carretera y llegamos, por fin, al párking de Lizarrusti. Y digo "por fin"  porque, entre los ciclistas que bajaban a tumba abierta invadiendo el carril contrario y los que daban bandazos intentando superar el puerto, subimos con todo el cuidado del mundo haciendo un trenecito detrás nuestro.



La ruta al Alleko tiene varias posibilidades. La primera asciende por la ladera este, siguiendo el GR de la vuelta a Gipuzkoa hacia Igaratza. El inconveniente es que las pendientes son fuertes, sobre todo la última, cuando acomete directo a la cumbre. Otra posibilidad es tomar el camino que lleva hasta el embalse de Lareo. Pasa por un túnel, algún puentecillo, hay una cadena para ayudar en un paso peligroso y, en el fondo, es más bonito, más aventurero pero... siempre hay un pero. Al parecer (y digo "al parecer" porque no lo he hecho) remontar todo el cresterío final termina por ser penoso. Nosotros optamos por una tercera vía que, a la postre, también tuvo lo suyo.

Comenzamos por el camino a Lareo tomando, a una cierta altura, un desvío señalizado hacia Alleko. Subimos por una pendiente fuerte y un camino sin colorear; las únicas marcas eran las del suelo. Por desgracia, la tenue señal se fue borrando según cogíamos altura. El hayedo mantenía un manto de hojas, intacto desde que se cayeron, allá por el otoño. En varias ocasiones extraviamos la senda, aunque mantuvimos la orientación. Al fin y al cabo era fácil, hacia arriba y a la derecha, en busca de la cresta. La ladera también se prestaba a ello y terminamos por zigzaguear hasta que el suelo empezó a despejarse y retomamos la vía. Ya en la línea de cumbre, pasamos por un tejo solitario y seguimos la línea de mugarris, alcanzando la cima al mediodía solar.


En la cumbre nos topamos con dos buzones. Uno de ellos, del club vasco de cámping, era un reloj de sol y estaba suelto. Alguien lo había "puesto en hora" ajustándolo al horario de invierno.



Aprovechando que eran las dos de la tarde, lo colocamos en la posición correcta alineando, de paso, la línea norte-sur.



Dejamos nuestra nota y cogimos una del Club Alpino Aldatz Gora de Bilbao del 16 de febrero. Definitivamente, no sube mucha gente a este monte.



El día era espléndido, aunque empezó a soplar un viento molesto. Del lado guipuzcoano la ladera está pelada pero, del navarro, el hayedo continúa. Decidimos descender un poco hacia el bosque foral y guarecernos al socaire para hacer unos huevos y unos san jacobos montañeros, de gran aceptación entre los presentes. Terminada la comida decidimos descender directamente hacia el GR y en una hora volvimos a Lizarrusti.

Mientras los niños jugaban, brincaban y se columpiaban en el parque (¿quién dijo cansancio?) un grupo de moteros pasó por el puerto, pillándome con la cámara en la mano (lástima que fuera la compacta).



Siendo aún temprano pasamos a tomar algo para, de paso, calibrar el nivel choricil del lugar. El examen se saldó con un sobresaliente. Y no solo por el ágape sino por la chimenea y el ambiente que se respiraba.


PD: Ahora solo queda buscar más rutas por la zona.

4 comentarios:

IMANOL dijo...

En la pared de Alleko que da a Lizarrusti, está la cueva (una de tantas, está plagado) Allekoaitze donde se encontró un cráneo de pantera prehistórico: http://www.igme.es/internet/Boletin/2012/123_2/4_ARTICULO%203.pdf

eresfea dijo...

¡Ah..., la loca carrera de los miles! Al otro lado de la carretera, siguiendo las marcas de GR hacia Altzania, tenéis un par de cimas cercanas y túmulos bien grandes.

Sergio dijo...

Imanol, esperaremos a ir contigo, no vayan a encontrar nuestros cráneos dentro de cien años.
eresfea, veo en Mendikat, Aasko y Txaradigorri. ¿Correcto?

eresfea dijo...

Sí, pero no te desvíes a Aasko.
Txaradigorri... ¡y más allá!, si hay fuerzas (fácil, se pueden enlazar cimas y túmulos sin mucho desnivel).
Te recomiendo la excursión con el primer verdor de las hayas, que son cimas boscosas.