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jueves, 16 de enero de 2014

Amor (al arte) recompensado.

Las pasadas navidades, Aimar le hizo un dibujo a Claudia, nuestra pescatera, para que adornara el puesto. No había ningún concurso de por medio, solo ese olvidado placer de hacer cosas que te agradan y con ellas agradar a los demás.

Hoy, Nieves se ha pasado por la pescadería.

Relato novelado de lo sucedido (yo no estaba allí).

_¡Vaya! -dijo Claudia. ¡Ya creí que no venías!
_¿Por?- contestó Nieves.
_Es que tengo algo para Aimar.

Y le entregó un juego de pinturas y lo que aparentaba ser una bolsa de txutxes normal y corriente. Pero, no, porque al abrirla...


... tiburones, pulpos, anguilas y serpientes marinas. ¡La flor y nata de los océanos de gominola!

PD: Serpientes marinas pero no venenosas, ojo.