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viernes, 29 de noviembre de 2013

La montaña es de los valientes.

El sábado, 16 de noviembre, en pleno fin de semana varicélico, Asier y yo madrugamos para aprovechar la primera nevada del otoño. No hacía un día espléndido, de esos en los que se suelen llenar las campas de Albi, pero aún así subimos directamente para evitar aglomeraciones.

Solo cuatro coches estaban aparcados cuando llegamos y el espectáculo era de quitar el aliento (el frío también ayudaba).


Nos vestimos con todo el equipo: polainas, pantalones de agua, polares,... Una vez solucionado el problema del frío exterior, procedimos a apañar el del frío interior. No habíamos parado a redesayunar en Lekunberri pero llevábamos todo lo necesario para no echarlo de menos. Jo, cómo entraba.


Teníamos las campas para nosotros solos. No terminaba de venir nadie y subimos para empezar a deslizarnos. Mal comienzo. La nieve estaba demasiado reciente y esponjosa, y apenas recorríamos unos pocos metros antes de hundirnos. No sin trabajo, fui prensándola poco a poco y se formó un camino que amortizamos con creces durante las siguientes horas.


En un momento dado, y visto que seguía sin venir nadie, nos calzamos las raquetas y dimos un pequeño paseo por los alrededores. Unas fotos, unas peleas de bolas de nieve,...  enseguida volvimos a las campas, de vuelta al tobogán.

Y llegó una furgoneta con un par de niños. Asier me pidió permiso para ir a jugar con ellos y aproveché para descansar un rato. Sumando el desnivel acumulado en el sube-baja, ya habíamos hecho el equivalente a un ocho mil de esos que tanto nos gustan así que nos habíamos ganado un refrigerio. Bueno, un refrigerio caliente.


Dábamos buena cuenta de él cuando unos valientes aparcaron en la carretera, y se bajaron.



Una última batalla de bolas, un Olentzero de nieve y pusimos rumbo a casa para una ducha caliente.

PD: Maticemos la valentía de los novios atribuyéndosela totalmente a ella. Aunque, bueno, si se casaron por gananciales,...

3 comentarios:

eresfea dijo...

Estás hecho un cazador blanco (nada de corazón negro), qué foto final.

Anónimo dijo...

Este año si que pisais nievd, eh?

Ainhoa

Sergio dijo...

Nos había quedado esa espinita del Valle de Tena, Ainhoa.