www.flickr.com

domingo, 10 de noviembre de 2013

El trofeo de Marc.

Dicen que los deportistas son supersticiosos, que los futbolistas siempre entran al campo con el mismo pie, que los tenistas no cambian de camiseta mientras ganen partidos con ella (digo cambiar, no lavar), que los corredores...

Ayer, Marc repetía ritual: reunión en el Vallés y pintxos de morcilla y albóndigas con tomate. Y allí estábamos Ander y yo, dándole ánimos y conociendo a Paula quien, en brazos de Mercy, daba buena cuenta de su merendola particular. La lluvia y la predicción para el domingo hacían prever una carrera dura, aunque no era la primera vez. Como en sus mejores clasificaciones, también venían sus padres, amén de Mònica y familia. Todo se repetía... hasta el resultado.

(Cuatro segundos antes de entrar en meta, saltando de alegría)

Hoy, Marc, ha corrido contra un viento de cara que los que pesamos más de noventa kilos nunca acertaremos a ponderar correctamente; ha luchado contra un contrincante que venía más en forma que él, atacando varias veces hasta que no ha podido más; y ha peleado para saldar una deuda que tendrá que pagar otro año.

Pero no todo ha sido como el año pasado. Este año, Marc ha subido al podio de la Behobia-San Sebastián y ha lucido con orgullo su mayor trofeo hasta el momento.


PD: Padrazo, Marc.

3 comentarios:

mòmo dijo...

El primer podio de Paula.

Marc Roig Tió dijo...

Y como cada año, fiel a su cita, Sergio ha buscado las mejores instantáneas del esfuerzo (y del premio). Gracias.

Ander dijo...

¡Sergio, artista! ¡Marc, subtxapeldun! ¡Paula, te vamos sacando dorsal para que corras el año que viene contra mi sobrina Malen!