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jueves, 31 de enero de 2013

Inspiración, sí. Plagio, no.

Ayer, como trabajo extraescolar (los deberes de toda la vida, vamos), Asier tenía que buscar y escribir unas líneas sobre una de las tres leyendas que le daban a escoger. A saber: Olentzero, jurar en falso y la isla de Izaro. Ya puestos en faena, en lugar de una escogió las dos últimas, tal vez por conocer el secreto de la primera. Al llegar a casa, ya había terminado y les eché un vistazo.

_¿Dónde habéis buscado las historias?
_En el iPad.
_Déjame ver. ¡Uy, vaya! Yo conozco al autor de ésta.
_¡Ala!



La isla de Izaro. 
Para decidir de quién era la isla de Izaro Bermeo y Mundaka decidieron hacer una regata (con el pueblo de Elantxobe como árbitro) al amanecer. Entonces Bermeo encendió fuegos para que el gallo cantase y así salir con ventaja y así ganaron.

PD: Solo corregí algunos acentos (y me olvidé de alguna coma).

domingo, 27 de enero de 2013

No solo de pan vive el Hombre pero...

... nos lo están poniendo difícil.

En marzo de dos mil doce, cerró Ogietxe, la panadería del barrio, donde nos habíamos hecho un hueco. A nadie que haya ido leyendo el blog durante estos últimos años le traerá por sorpresa que nos gusta el pan. Y no solo comprarlo, también charlar con la panadera o el panadero, del tiempo, de qué poca gente hay hoy, de cómo han crecido los chavales o de lo que sea de lo que se suele hablar. En Ogietxe empezó Asier a pedir el pan, previo Buenos días, y también Aimar, unos años después.



Nos costó encontrar sustituta, recorrer varias panaderías, probar muchos panes, charlar con demasiadas dependientas que no te miraban a la cara, hasta encontrar nuestra panadería actual.

El jueves cerró Rich.

Rich era la panadería donde comprábamos el rosco de reyes pero, sobre todo, era el recuerdo de la panadería de la infancia. En ella comprábamos los cruasanes cuando dormíamos en casa de mis abuelos, y en ella encargaba mi abuela la nata para rellenar sus petit choux en navidad (así los adaptaba a mi gusto porque los originales, los recubiertos de caramelo duro me hacían daño en los dientes).

El jueves compramos las cuatro últimas bombas de crema. Los niños se las comieron de vuelta del colegio, como hacía yo en las ocasiones especiales; Nieves, también; yo lo hice en casa, intentando mantener en el recuerdo un sabor que, comprobé, ya tenía grabado a fuego en mi memoria.



PD: "My Taylor is Rich" (bueno, ya no).

lunes, 21 de enero de 2013

La última fila de tambores.

Catorce años de cocineros, este año (el quince) de soldados napoleónicos pero siempre, siempre, en la última fila de tambores. Doble tradición.



PD: Ciclogénesis explosiva a nosotros. ¡Ni una gota!
PD2: Como si hubiera importado.

sábado, 19 de enero de 2013

Cómo ahorrar durante la crisis (Especial día de San Sebastián)

Cierto que el año pasado ahorramos más que éste. En concreto, durante la fiesta del día de San Sebastián, nos ahorramos más de quinientos euros. Por contra, este año solo vamos a poder ahorrarnos unos trescientos ochenta.



PD: En Navidad, por el contrario, ahorramos más de novecientos.

lunes, 14 de enero de 2013

Carta desde Oderitz.

Oderitz es un pequeño pueblo de navarra situado en el valle de Larraun. La afición de sus habitantes por la montaña está harto demostrada. Así, hace poco, algo más del dos por ciento de su población subió al Beloki y recogió la nota que Asier y Aimar dejaron el cinco de enero.

Hoy hemos recibido una preciosa postal desde Oderitz, firmada por Alberto. En ella anima a Asier y a Aimar a seguir conociendo Euskal Herria, monte a monte.


Dice así:

Aupa Mutilak!!
Aimar, Asier segi horrela mendiz mendi Euskal Herria ezagutzen eta gozatuz.
Agur bero bat Oderiztiz
Alberto

Le haremos caso.

PD: ¡Aupa, muchachos! Aimar, Asier, seguid así, monte a monte, conociendo Euskal Herria y disfrutando. Un afectuoso saludo desde Oderitz. Alberto.
PD2: Qué bien que haya gente así. ¡Menuda ilusión!

domingo, 13 de enero de 2013

Adarra (8.110 dm.)

La vacuna de los seis años dejó a Aimar fuera de juego, y a Nieves con él. Mientras, Asier y yo, aprovechábamos este pasado sábado para dirigirnos al Adarra (8.110 dm.). Por su altitud, el Adarra parece un ochomil menor, pero no hay que llevarse a engaño. La pala final rechaza a todo aquel que no la enfrenta con decisión. No es cuestión de piernas (bueno, un poco sí) sino de espíritu.

Las previsiones del tiempo auguraban un fuerte empeoramiento a partir de la una de la tarde. Así pues, espabilamos, no redesayunamos en Urnieta y a las nueve y media estábamos en Besabi. La zona de "aparcamiento" estaba a rebosar (las comillas se refieren a los arcenes inexistentes donde se deja el coche). ¿Cómo así? Relativamente temprano y con previsión de mal tiempo teníamos que ser de los únicos. Según nos acercábamos, vimos una carpa con un cartel de la sociedad de caza y pesca Santa Kruz de Urnieta anunciando un campeonato de caza menor con perro. Ese cartel lo veríamos repetido por todo el recorrido varias veces.

Nos enfrentamos a la primera rampa en dirección al caserío Montefrío mientras dejábamos atrás a un buen montón de cazadores entrando a calentarse en Besabi. Sus pantalones de camuflaje, abrochados bajo sus prominentes vientres, no camuflaban casi nada. Pocos tiros oímos durante la ascensión; y vimos más perros de paseo que de caza. De pájaros, ni hablo.

El suave ascenso animaba a la conversación y a los cuentos. Pasamos junto a una bañera donde unos renacuajos esperaban la metamorfosis. Al rato, llegamos al llano de Belabieta. Desde ahí se ve la directa a la cumbre. También hay otra posibilidad, rodear el monte por su zona occidental hacia el dolmen de Eteneta y alargar el camino reduciendo la pendiente. Tras comer algo y sopesar el asunto decidimos seguir de frente. Chispeaba a ratos. Si el tiempo se mantenía quizás nos animáramos a volver por la otra ruta. Poniendo un pie tras otro, y saliéndonos del camino embarrado, fuimos ganando metros.

(pose natural)

Ya estábamos por la mitad cuando Asier se detuvo.

_Aita, ¡mira!-exclamó.

Una lombriz de tierra se paseaba por la hierba. Delicioso bocado para cualquier pájaro pero, concurso de caza mediante, no se veía, ni oía, ninguno por la zona.

_Aita, ayúdame.-dijo Asier.

Y así, interfiriendo en el orden natural de las cosas, alcé la afilada punta de mi bastón y la clavé con fuerza junto a la cabeza del gusano en tanto que Asier, en un acto carente de escrúpulos, asió el pegajoso anélido entre sus dedos índice y pulgar, introduciéndolo con cuidado en el orificio. Seguimos camino.

_Aita, nunca había tocado ningún gusano.- me dijo, pasando la mano por el pantalón.
_Ya iremos de pesca algún día, hijo.

Llegados al collado entre las dos cimas pudimos divisar el buzón y el reventado vértice geodésico.



Ya en la cumbre, Asier se dedicó a desentrañar el secreto de la casita-buzón. Cuando consiguió abrirla sacó de su interior una hoja, comprobando que contenía solo una frase de significado inextricable. La cambió por la suya y descendimos unos metros a comer el bocadillo. Cuatro excursionistas ocuparon nuestro lugar y, mientras dábamos cuenta de nuestro refrigerio, uno de ellos intentó, sin éxito, abrir el buzón cimero. Matización: excursionistas y torpes.

No hacía mucho viento, aunque notamos que cambiaba de dirección. Recogimos y descendimos hacia Eteneta. La suave pendiente hacía que fuera todo un gusto caminar por la ladera herbosa. Frente al menhir, otro cartel más de los cazadores, fastidiando el encuadre de la foto.

(menhir tapa-cartel)

Volvimos por el camino de la fuente a través de un sendero totalmente embarrado y deslizante, como muy bien pudo comprobar Asier y el programa avanzado de la lavadora unas horas después. No habíamos alcanzado Belabieta cuando empezó a llover; era la una de la tarde. Fue un chaparrón de media hora, pero lo suficiente para amortizar los chubasqueros que siempre pasean con nosotros y nunca ven el sol. Esta vez tampoco lo vieron pero al menos les quitamos el polvo, sustituido por barro.

Un pintxo de txistorra ancha (o chorizo estrecho) en Besabi y regresamos a casa.

PD: Y cuatro chupa-chups de sabores variados donde Asier se dejó la paga para su hermano.
PD2: Con la lombriz me acordé de aquello de que, por mucho ganado que viéramos, había más biomasa bajo el suelo que sobre él.

miércoles, 9 de enero de 2013

En el camino de la suavidad.

En el camino de la suavidad, como en el de la vida, enseñamos a nuestros niños a mantenerse en pie, a ser flexibles y a que aprendar a caer y levantarse. Es un camino largo, pero vamos avanzando.


PD: Y a saludar y ser respetuoso con los demás. Siempre.
PD2: Rei.

domingo, 6 de enero de 2013

Temas pendientes (Beloki 12.710 dm.)

El sábado, víspera de Reyes, nos asomamos por la ventana para comprobar cómo amanece la mañana: niebla. Por fortuna, la página del tiempo augura cielos despejados en la zona de Aralar. Organizamos las mochilas y salimos para terminar un asunto pendiente del año pasado, el Beloki (12.710 dm.). Los niños han dormido en casa de los abuelos y entramos por la puerta con su ropa en la mano. Ya han desayunado pero la legaña sigue colgante. Un plis plas en el lavabo y todo solucionado.

Llegados a Lekunberri paramos en el Ogiberri, aplicando costumbres aprendidas de nuestros amigos. Pan, bollos de leche, lazos dulces, cafés comoDiosmanda , y zona de juegos infantiles, no nos hacen echar en falta a nuestra antigua cita con Galburu.



Llegamos a Albi algo más tarde de lo deseable, pero no nos espera nadie, el día está azul y, al sol, hasta hace casi calor (no así a la sombra y donde sopla el viento). Nos calzamos las botas, apretamos las cinchas, calibramos el nuevo altímetro del Olentzero y empezamos a andar.

La última vez que recorrimos este camino estábamos en otoño, aunque la sensación y la huella fuera invernal; frío, nieve, hielo. Ahora es invierno y pisamos suelo de otoño; templado al sol, hojas, barro. La ruta no tiene grandes repechos y pronto llegamos a la zona de la pasada renuncia.



Esta vez podemos continuar siguiendo el curso del arroyo y llegamos al collado Urdangoene. Las vistas sobre el interior de Aralar son magníficas aunque el viento empieza a soplar frío. Ajustamos las capuchas y los gorros. Al fondo, por la pista que llega desde Errenaga, cuatro ciclistas descienden a toda velocidad. Enfrentamos la última pendiente con decisión y por donde nos dan las piernas. A veces directos, otras con un breve zig zag y estamos en la cresta cimera. Al fondo, el premio del buzón.

Si antes las vistas eran magníficas, ahora son impresionantes. Hace menos de dos semanas estábamos en los montes de enfrente y repetimos silencio mientras contemplamos, a lo lejos, los pirineos nevados. Pero esta vez no están Imanol, ni Pilar, ni tampoco Josean, por lo que no reconocemos más allá del Ani y el Petrechema. ¡Cómo echamos de menos aquella retahíla pirenaica de nuestro guía favorito!

El buzón setero guarda sorpresa. Miramos la hoja y leemos. Por una vez ponemos cara al montañero que estuvo antes que nosotros. Los datos señalan cumbre una hora antes. Es ese chico que nos cruzamos y saludamos a la altura de la borda de Bustintza. Su nombre, Korrezimas. Cambiamos su hoja por la nuestra a sabiendas de que permanecerá ahí guardada más que la suya. Nadie nos sigue y a nadie más nos cruzaremos el resto de la jornada.



El hambre aprieta pero la cima no es lugar para detenerse y descendemos en busca de cobijo. Pronto damos con una roca lo suficientemente plana como para apoyar el hornillo y asentar nuestros reales, y revolvemos unos huevos con jamón y txapata que para sí quisieran los reyes que vienen esta noche.

Bajamos hasta el coche contando cuentos y comprobando que la crisis no ha afectado a los topos quienes, hoy en día, aún continúan construyendo adosados.



Pd: Tras la cabalgata, los Reyes de Oriente repartieron regalos. Tras la cabalgada, los príncipes de la casa durmieron como angelitos.


miércoles, 2 de enero de 2013

El peor día del año.

El dos de enero se postula como el peor día del año. Tras el día uno es el que está más alejado de la celebración de año nuevo pero, a diferencia de éste, no comienza con una fiesta ni tiene nombre propio; el uno de enero es el "día de año nuevo" pero para el día dos no hay nombre.

Hasta hace un par de días quedaba un resquicio de esperanza para completar la lista de "propósitos para el 2012" pero ahora no puedes mas que comprobar que es imposible. Además, la lista de "propósitos para el 2013" está intacta; al menos hasta terminar este post.

Los datos se ponen a cero el día uno y, entonces, parecía acertado. Hoy es cuando caes en la cuenta de que el régimen también está afectado y no has adelgazado nada desde comienzos de año. Para ponerlo peor, todavía queda turronada en el armario y el día de San Sebastián está a las puertas.

El día dos revisas tus fotos del cotillón de Nochevieja, incluidas las del baile del caballo, y te replanteas la promesa que hiciste de "mandarlas enseguida".

Todavía quedan los Reyes magos pero todo el mundo actúa como si las fiestas hubieran terminado. Intentas alargar la fiesta con la excusa de los niños pero no cuela.

Bueno, podía haber sido peor.

PD: Por lo menos no es lunes.


martes, 1 de enero de 2013

Calendario Enero.

Qué mejor que comenzar el año retomando viejas costumbres. Como siempre, con fotografías sacadas durante el año anterior, aunque no las haga con ese propósito y a veces tenga que rebuscar en el disco duro.



Espero que os guste.

PD: Os podéis descargar el calendario e imprimirlo en 11x13 para poner sobre la mesa, el ordenador, la mesilla,...