www.flickr.com

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Desde hace cuarenta y cuatro años.

Hoy hago recuento y compruebo que tengo y conservo unas pocas cosas que han estado conmigo desde hace cuarenta y cuatro años:

mis padres, mis hermanos (los mayores, que el pequeño vino más tarde), algunas de las células de mis ojos, bastantes de mis neuronas (aunque no sé cuántas); el gesto de mi sonrisa (dicen), unos patucos, mis berrinches, la cicatriz de mi ombligo.

Bonito bagaje para un capicúa.

Pd: Seguro que me olvido de algo. Será por las neuronas esas que faltan.

3 comentarios:

Roberto Gómez dijo...

Interesante reflexión, ¿que es lo que no cambia a lo largo de nuestras vidas?: ¡INFORMACIÓN!
¡Cambiemos la información!,
¡cambiaremo el mundo!.

eresfea dijo...

Yo voy a cambiar ahora las sábanas...
Sergio, tengo dos chapas de cerveza para ti.

Sergio dijo...

Jo, Rober, solo era una sutil forma de recordar mi cumpleaños.
eresfea, que tu las despegues bien. (gracias, se lo comentaré al interesado).