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sábado, 14 de julio de 2012

Consuelos.

Si algo hay en Valdeón, para el ojo atento, son cerezos. Salvajes, de frutos rojos o negros, todos los julios la tienda está abierta; pero no este año. Hace una semana, cuando llegamos, Nieves ya lo notó al pasar por el puerto de Panderruedas:

_Mmm, algo no va bien. Ese cerezo suele estar llenito en esta época. - dijo, señalando con mano temblorosa.

En el hostal nos lo confirmaron. Una helada a destiempo había dado al traste con las flores, promesas de futuros gozos; otro año sería. Eso es cierto, si algo tiene de bueno este deambular nuestro alrededor del Sol, es que basta un año para poner la naturaleza a cero.

Pero siempre hay que buscar consuelo, y nosotros lo encontramos en una excepcional recolección de fresas silvestres. No son tantas ni tan grandes como las cerezas pero, al menos, son rojas.



PD: Y sabrosas.

1 comentario:

mòmo dijo...

"Y sabrosas", iba a opinar. Pero como veo que no lo has olvidado, suelo puedo desearos buen provecho