www.flickr.com

viernes, 8 de junio de 2012

Tránsito de Venus.

En casa llevábamos tiempo hablando del tránsito de Venus. Aprovechábamos la hora de ir a la cama y terminábamos contando historias de los planetas, de niños que viajaban en cohete a mundos de chocolate, de robots no demasiado inteligentes...

Pero el día se acercaba y había que preparar el evento. Buscamos en la red y encontramos que, desde Donosti, sólo se iba a poder ver unos quince minutos. Era justo al amanecer, con lo que teníamos que buscar un sitio despejado. La víspera, me asomé a primera hora a la ventana y comprobé que también íbamos a necesitar que fuera alto. Eso implicaba madrugar mucho más, así que lo hablé con Asier.

_Asier, no nos va a valer con levantarnos y bajar a la calle. Tenemos que ir más lejos; ir a un sitio alto.
_Pues subimos a Urgull.
_No, tiene que ser más lejos aún. Tenemos que subir a Igueldo.
_Pues vale.
_Pero eso significa que hay que madrugar mucho. Hay que levantarse a las cinco y  media como muy tarde, para que nos de tiempo. ¿No prefieres verlo en la tele al día siguiente?
_¡JO! ¡Siempre nos perdemos las cosas! ¡Con lo del eclipse pasó igual!

Vista la reacción "cedo".

_Vale, entonces a las cinco y media te despierto.
_¡Vale!

Las intenciones de acostarse temprano fueron buenas pero, al final, se durmieron como siempre. Puse el despertador y nos fuimos a la cama, no sin antes echar un vistazo al comienzo del espectáculo en la web de la Universidad de Barcelona.

Me despierto antes de la hora (había más de un nervioso en casa), pego un brinco y me asomo a la ventana. Todo buen aficionado a la astronomía que viva en el norte es lo primero que hace. En Andalucía se visten, aquí, nos asomamos.

Lluvia.

Dudo si hacerlo, pero termino despertando a Asier.
_Hijo, hijo, está lloviendo. ¿Quieres por lo menos ver lo de Venus en el ordenador?
_...mmm... vale.

Y así, Asier y yo, a las cinco y veinte de la mañana, contemplamos el tránsito de Venus tal y como estaba ocurriendo, en ese mismo instante, en Svalbard (Noruega), y como no volvería a ocurrir hasta dentro de más de cien años.



PD: Más tarde se unieron Nieves, que también quería verlo, y Aimar, que no quería quedarse sólo en la cama.
PD2: La hora de la foto está en T.U. (tiempo universal). Hay que sumarle dos horas para tener la hora peninsular.