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viernes, 29 de junio de 2012

De ensaladas y otros cuentos.

Sostengo la hipótesis, basada en mi experiencia, de que todos hemos nacido con un número predeterminado, y máximo, de chuletas con ensalada para comer a lo largo de nuestra vida. Puede que no alcancemos el límite antes de que los dientes empiecen a flojear, pero está ahí, acechante. En mi caso, lo que creo agotada es la parte correspondiente al cupo de carne. Lo deduzco por la gran cantidad de ensaladas que últimamente aparecen en mi plato. No teniendo mascota y comiendo los niños en el colegio, encuentro que es la explicación más plausible.

Y así vivía yo, ingenuo y menguante, cuando mi hermana apareció el otro día por casa y comenzó a hablar de las ensaladas que cenaba: "Una ensalada de pasta con...". ¿Cómo? ¿Ensalada de pasta? ¿Tal vez la lingüística venga en nuestra ayuda y nos libre del yugo de los medicastros? Sin siquiera mojarme la nuca, me zambullí de cabeza en internet para buscar excusas y resquicios a los que agarrarme.

Y los encontré. No sólo hallé referencias a la ensalada de pasta, con todos aquellos aditamentos que deseemos (léase queso, bonito, salsas varias,...), sino que el recetario coquetea con la ensalada de langosta y bogavante (ñam, prefiero la langosta, ñam, prefiero el bogavante, ñam, la langosta, ñam, el bogavante, ñam, lang...,ñam, bogav...; el eterno y delicioso dudar), las ensaladas de pollo, las orientales (aunque de éstas preferí no profundizar en los ingredientes), ensaladas con queso fundido, de foie, de arroz con mejillones (y yo que siempre lo llamé "arroz con mejillones", a secas). El mundo de las ensaladas mano a mano con el mundo de las excusas:

_Jo, no hay manera de adelgazar. ¡Y eso que no como mas que ensaladas!- comenta IMC 25 a IMC 29.
_Y tanto, dí que sí.- responde IMC 29 mientras contempla la lechuga que asoma bajo la mariscada.

PD: Y ensaladita no es lo mismo que ensaladilla.

domingo, 24 de junio de 2012

Noche de San Juan.

Con las hogueras de San Juan, dan comienzo las vacaciones de verano. También dan inicio al invierno, aunque algo más lejos de aquí; nos acordamos de nuestra amiga, Liège.

Como ya es costumbre (dos años es suficiente para crear una nueva), salimos de casa pasadas las diez y media. Es un poco más tarde de lo habitual (cosas del fútbol), y la heladería está cerrada. No pasa nada, lo posponemos hasta mañana, pero las hogueras siguen ardiendo en la playa y continuamos.



Paseamos por la Zurriola camino a Sagüés. El espectáculo se repite año tras año, aunque con distintos protagonistas; bueno, tal vez haya algún repetidor arrepentido por la quema del año pasado. Las hogueras en la playa son más o menos grandes según el número de amigos para siempre que se agolpan a su alrededor. Hay hogueras con cuatro amigas que casi no les alumbran el rostro, y otras con llamas tan altas que no dejan ver quién hay detrás.

Ya en Sagüés, nos acercamos a la hoguera principal. Esta mañana, Asier y yo, la hemos visto montar mientras dábamos un paseo en bici. Ahora arde y la miramos extasiados, hasta que cambia el viento. Nos alejamos unos metros del humo y nos centramos en las pequeñas. Los niños hacen hogueritas junto a sus padres. Son muy pequeñas. Los municipales no dejan que sean mayores porque podrían estropear la pista de patinaje sobre la que estamos. Algunos niños saltan por encima de los rescoldos y siento que Asier se pone nervioso.

_Aita, ¿puedo?- pregunta.

Sabiendo que no hay peligro pero que, muy probablemente, algún día me arrepentiré y será una hoguera de verdad, le doy permiso.

El peligro de las hogueras no está tanto en saltarlas como en chocarse en pleno vuelo con otra persona y caer dentro; los turnos nunca están claros. Asier espera el suyo y pega un brinco sobre las brasas. Aimar llora porque a él no le dejamos. Todavía hay un grado para estas cosas. Al fin y al cabo, su hermano ha esperado ocho años.

PD: Tranquilos, brasas y rescoldos significan lo mismo para mí que para vosotros. La foto es un montaje.
PD2: Pero tiene estilo, el chaval.

sábado, 16 de junio de 2012

Obsesión.

Ring, ring... Ring, ring...

_Centro dietético Begoña Oramil, ¿en qué puedo ayudarle?
_Sí, hola, Begoña... Soy Santi.
_¡Hola, Santi! ¿Qué tal ese régimen? Ya sabes que el jueves tienes cita.
_Sí, ya, bien, eh...
_Dime, Santi. ¿En qué puedo ayudarte?
_Bueno, sí, es una pregunta sobre el régimen.
_Sí, el tuyo era el Fatty crazy ¿no? Pregunta lo que quieras. Ya sabes que es muy importante seguirlo a rajatabla, Santi, si no no vamos a obtener los resultados que queremos. Sabes, ¿no?
_Sí, sí,...
_Dime, Santi.
_Es que ayer estaba andando en bici...
_Muy bien, Santi. Es muy importante que hagáis deporte, ya sabes. Es una parte muy importante del tratamiento. Eso y las consultas, no te olvides de las consultas. Hay que llevar una evaluación continua de los resultados. Pero, dime, dime, Santi.
_Es que estaba andando en bici, me tragé varios mosquitos y...
_ ....
_ ....
_ .... ¿Y sí? Continúa, Santi, por favor.
_... y quería saber si tenía que computarlos como lípidos, proteínas, hidratos de carbono o como ese pequeño aperitivo que puedo tomar el fin de semana sin pasarme.
_ ... Espera un momento, que voy a consultarlo.
_ ...
_ ...
_ Sí, ¿Santi?
_ Sí, dime, dime.
_ Me tienes que decir cuántos y de qué especie, Santi.

PD: No es una anécdota autobiográfica. Bueno, sí, he ido a andar en bici y me he tragado un mosquito; pero nada más.

viernes, 15 de junio de 2012

Síntomas.

_Ama, me duele la cabeza- dice Aimar.
 _¡Maldita sea la puñetXXX fiebre! ¿Vamos a estar todos los días igual? ¡Ya estoy hasta las narices! ¡Tengo unas ganas de que acabéis el colegio y os alejéis de esos malditos virus, que no te cuento!- chilla Nieves.

 Como aclaración, decir que este invierno ha sido duro para Aimar. Ha estado con fiebre semana sí, semana no. Tal vez porque las aulas de preescolar no se ventilan demasiado (por decir algo) y los virus esperan acechantes; quién lo sabe.

 _A ver, Aimar, quítate la visera y ven aquí. Mmm, no te noto caliente, ¿te duele mucho?- pregunta su madre.
 _No, ya no.- responde el infeliz, con el rostro compungido.

Y su madre le da un beso en la frente, mientras afloja el velcro de su gorra.
 

 PD: La aclaración no ha de tomarse como excusa ante la retahíla de improperios sino, más bien, como introducción al contexto histórico.

jueves, 14 de junio de 2012

El descanso del guerrero.

El viernes pasado, Asier vuelve del paseo con algo de fiebre. Son sólo unas décimas, pero el sábado es la competición anual de Judo. Hablo con Nieves:

_Con fiebre no va. A ver cómo pasa la noche.

Comienza el tratamiento:
_20:00   37,3ºC    X ml Apiretal.
_22:00   37,1ºC
_00:00   37,3ºC
_02:00   37,5ºC   X ml Apiretal.
_06:00   37,1ºC
_08:00   37,3ºC   X ml Apiretal.
_10:30   36,7ºC

_11:45 Salimos hacia Anoeta.

Asier quería venir a toda costa, y se le ve bien. De hecho, entra corriendo en el dojo. Creo que algo más corre por sus venas, y no es apiretal.

 Empieza el calentamiento. Corren hacia delante, hacia atrás, de un lado, del otro, dan volteretas, hacen pequeños randori,...

Los sensei organizan los grupos y comienzan los kumite.


Tres combates después, con resultado dispar, termina el torneo.

Asier sale del vestuario. La medalla de plata refleja su amplia sonrisa. En su mano, una bolsa de txutxes (detalle del Judo Club) que comparte con su hermano. De vuelta, sentados en el autobús, veo que, poco a poco, sus ojos comienzan a brillar. El apiretal hace tiempo que dejó de hacer efecto, ahora es la adrenalina la que va desapareciendo.

Llegamos a casa, tomamos la temperatura: 38,1ºC.

Comienza el descanso del guerrero.

PD: Este no es un blog médico. Las dosis de apiretal dependen del peso del niño y otros factores. Por favor, consulta la posología en tu prospecto.

viernes, 8 de junio de 2012

Tránsito de Venus.

En casa llevábamos tiempo hablando del tránsito de Venus. Aprovechábamos la hora de ir a la cama y terminábamos contando historias de los planetas, de niños que viajaban en cohete a mundos de chocolate, de robots no demasiado inteligentes...

Pero el día se acercaba y había que preparar el evento. Buscamos en la red y encontramos que, desde Donosti, sólo se iba a poder ver unos quince minutos. Era justo al amanecer, con lo que teníamos que buscar un sitio despejado. La víspera, me asomé a primera hora a la ventana y comprobé que también íbamos a necesitar que fuera alto. Eso implicaba madrugar mucho más, así que lo hablé con Asier.

_Asier, no nos va a valer con levantarnos y bajar a la calle. Tenemos que ir más lejos; ir a un sitio alto.
_Pues subimos a Urgull.
_No, tiene que ser más lejos aún. Tenemos que subir a Igueldo.
_Pues vale.
_Pero eso significa que hay que madrugar mucho. Hay que levantarse a las cinco y  media como muy tarde, para que nos de tiempo. ¿No prefieres verlo en la tele al día siguiente?
_¡JO! ¡Siempre nos perdemos las cosas! ¡Con lo del eclipse pasó igual!

Vista la reacción "cedo".

_Vale, entonces a las cinco y media te despierto.
_¡Vale!

Las intenciones de acostarse temprano fueron buenas pero, al final, se durmieron como siempre. Puse el despertador y nos fuimos a la cama, no sin antes echar un vistazo al comienzo del espectáculo en la web de la Universidad de Barcelona.

Me despierto antes de la hora (había más de un nervioso en casa), pego un brinco y me asomo a la ventana. Todo buen aficionado a la astronomía que viva en el norte es lo primero que hace. En Andalucía se visten, aquí, nos asomamos.

Lluvia.

Dudo si hacerlo, pero termino despertando a Asier.
_Hijo, hijo, está lloviendo. ¿Quieres por lo menos ver lo de Venus en el ordenador?
_...mmm... vale.

Y así, Asier y yo, a las cinco y veinte de la mañana, contemplamos el tránsito de Venus tal y como estaba ocurriendo, en ese mismo instante, en Svalbard (Noruega), y como no volvería a ocurrir hasta dentro de más de cien años.



PD: Más tarde se unieron Nieves, que también quería verlo, y Aimar, que no quería quedarse sólo en la cama.
PD2: La hora de la foto está en T.U. (tiempo universal). Hay que sumarle dos horas para tener la hora peninsular.

miércoles, 6 de junio de 2012

Plomo en los bolsillos.

¿Dónde está la famosa épica del Tour de Francia? ¿Qué es lo que tiene un deporte de hombres de piernas depiladas y trajes ajustados que atrae tanto y levanta tantas pasiones? El lunes, Ander, acompañado de Peio Ruiz Cabestany, presentó su libro "Plomo en los bolsillos" y, juntos, nos desvelaron parte del misterio.



Dos minutos y cuarenta segundos más tarde de las siete y media (hora acordada en honor de Perico Delgado y su Tour del 89), los asiduos de las blogafari, Ángel, Imanol, Jonathan, Patxi, Josema (esta vez muy bien acompañado), y yo mismo, aún esperábamos el comienzo, en una cripta de la biblioteca municipal tan abarrotada como en sus mejores tiempos de bodega.

El inicio corrió a cargo de Peio Ruiz Cabestany, héroe de la infancia de Ander, contando sus peripecias por el Tour y dejando traslucir sus ideas sobre el ciclismo actual.

Ander, tomando el relevo, confesó el origen de su pasión. Todos pudimos imaginar a un risueño chaval de nueve años, esperando acampado con su padre, el paso fugaz de su ídolo por un puerto de montaña de los pirineos. Si ese ciclista que aparece a través de la niebla, escapado en solitario, es además de tu ciudad, te ha firmado un autógrafo y te ha ayudado durante una carrera a cambiar una rueda; si en el atasco de regreso, tu coche se para junto al de Perico Delgado, recién ganada una etapa histórica; si tu padre te incita a pedirle un autógrafo y éste lo hace en tu sobada revista favorita; si esa revista, perdida durante años, aparece en manos de tu madre... hay que ser de piedra para que no te enganche ese deporte. No sólo a Ander se le ponían los pelos de punta al contarlo.

Hablando del libro, del Tour, en él desgrana, poco a poco, los orígenes de la leyenda. Y no son otros que el llevar al hombre al límite. Ciclistas sin ayuda posible, incluso para conseguir agua; etapas por zonas llenas de osos; carreteras que apenas eran sendas; historias que colocaron al Tour de Francia en el lugar de privilegio que ocupa ahora. Los capítulos pasan volando entre malandanzas, fanfarronadas, traiciones, alegrías, hazañas y sorpresas del Tour de Francia.

Ander y Peio, nos deleitaron con anécdotas cercanas, como la de Induráin y su hermano persiguiendo a un ciclista casi inalcanzable, cuya bici resultó ser a motor. U otra del propio Peio, esperando a su jefe de equipo para ofrecerle la victoria de etapa y bajar llorando el puerto de montaña.

Por último, Ander y Peio, hablaron del ciclismo de los últimos años. Triste etapa en la que las ayudas técnicas convierten al ciclista en un mero motor, perdiendo esa inteligencia de la que hacía gala Cabestany. El donostiarra era capaz de leer en las piernas, en los movimientos de cabeza, en la cadencia de sus contrarios, cuándo iba a comenzar una escapada o se iba a producir una montonera.

Son tantas las historias del libro (tres más que en la edición anterior), que no es posible contarlas. Además, para eso lo ha escrito. Ya estáis tardando en ir a comprarlo.

PD: Y un emotivo discurso de Josema, recordando una amistad forjada durante años, desde la infancia hasta la actualidad, pasando por una aventurera junventud. Según palabras textuales y temblorosas de Ander: "Josema, eso no se hace."

viernes, 1 de junio de 2012

Calendario Junio.

Junio, amagos de verano, fin de curso, notas,...
Es momento de sacar del armario las toallas, los bañadores encogidos del año pasado, las gorras de Fujifilm, las chanclas eternas,...


PD; Y hoy comienza oficialmente la temporada de playas.

PD2: Fujifilm ya ha cerrado, pero sus viseras aún perduran en las cabezas de fotógrafos y jubilados espabilados.