www.flickr.com

jueves, 12 de abril de 2012

La nueva gata de mi leñera.

La gata tuerta de mi leñera ya no vive en la leñera; no sé donde vive ahora; no sé si vive siquiera. La nueva gata de mi leñera no es tuerta, como su madre, ni tiene los ojos del color del suyo. Los ojos de la nueva gata de mi leñera son azules y te miran fijamente; si le aguantas la mirada.

La nueva gata de mi leñera duerme a cubierto y se prepara. Los gatos que buscan refugio no encuentran sino bufidos; ella sabe cuidarse sola.


La nueva gata de mi leñera está preñada; y se llama Azulejos.

PD: Sus ojos son azules, y ven muy lejos.

2 comentarios:

Roberto Gómez dijo...

¡Ojo!, el gato es el animal del diablo. Esa mirada azul te lleva lejos, muy lejos............, pero quizás no puedas regresar ya nunca más.

Sergio dijo...

No debe ser ese gato, porque volvimos el viernes.