www.flickr.com

domingo, 25 de marzo de 2012

Ernio (10.750 dm.)

Amanece un día como corresponde, primaveral. Hacemos las mochilas en un titá y nos ponemos en marcha. Así, casi un mes después, estamos de nuevo en Iturriotz, a los pies del Ernio. Nieves, Aimar (ya recuperado), Asier y yo, enfrentamos los primeros repechos al calor del sol. ¡Qué sensaciones tan diferentes a las de entonces! Los niños andan, corren, se paran, siguen, ¿quién dijo ahorrar fuerzas? Sin embargo, el grupo de estira y se recoge, Asier y yo nos adelantamos y esperamos; las piernas de Aimar no son aún lo suficientemente largas. Pero no importa, el pequeño de la familia da toda una lección de constancia.

Llegamos a Zelatun, la cordada se divide. Asier y yo seguiremos hasta la cumbre, Aimar y Nieves se quedarán investigando. La pista de Régil está abierta, el párking lleno, las campas y el camino a rebosar de gente.

Ascendemos. Asier demuestra su pericia y adapta la mejor postura para avanzar; yo, tiro de bastón.


Llegamos al pie de la última rampa y nos detenemos en las anillas sanadoras. Cuenta la tradición que, a quien se pasa las anillas por la zona dolorida, se le cura el reuma. Es difícil creer que, subiendo hasta aquí, se tenga ninguna afección, pero la tradición manda.


Asier comprueba la efectividad del aro.

Nos entretenemos poco en la cumbre y comenzamos el descenso. Aimar y Nieves ya lo han investigado todo y nos esperan para comer. El embutido se vuelve a quedar en la mochila (empieza también a ser costumbre) y entramos a pedir unos pintxos de chorizo.



Estando comiendo al sol, el aire invita a la siesta. Pero no, esta vez no. Regresamos con pena.

PD: Hay que aprovechar estos días antes de que el polen empiece a hacer de las suyas.
PD2: Tiemblo el día que nos atrevamos con un bocadillo. O tal vez cambiemos el menú.

4 comentarios:

iK dijo...

Un clásico, un "must". Oso ondo.
Iñaki.

Sergio dijo...

Es que Ernio lo tiene todo; hasta Zelatun es un agradable paseo, y hasta la cumbre, una bonita excursión.

eresfea dijo...

Y dentro de un tiempo... ¡Por la cara norte!

Sergio dijo...

Aún quedan muchas caras sur. Bueno, tal vez la de Urgull...