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viernes, 30 de marzo de 2012

El intercambio (II).

Una vez más, me llamó y recibí una convocatoria críptica.

_Tenemos que quedar para hablar de unas cosas que se me han ocurrido.- me dijo por teléfono. Llevaré un mapa y una brújula.
_Vale, cuando quieras, un día de estos si te parece.

Estábamos en el equinoccio de primavera así que, vista la experiencia, me imaginé sobre qué podría versar la charla.

_Pero también necesito una cuchara, así que tenemos que quedar en un bar.
_¿Una cuchara?
_Sí.
_¿Te parece bien mañana?

Y así es como nos citamos para hablar el veintiuno de marzo, un día después del comienzo de la primavera, con un mapa, una brújula y una cuchara.

Se presentó con una bici como las que usaban los grandes ciclistas de antaño en sus años de gloria, con los cambios de marchas en el cuadro. Fuimos al bar más próximo y pedimos unos cafés. Al momento, sacó un libro con un mapamundi, una caja con una brújula coetánea de la bici y una abigarrada lista de preguntas manuscritas en el envés de un trozo de sobre.


Hablamos durante un buen rato sobre cuándo comienzan las estaciones, por qué tienen duraciones diferentes, cómo se sabe que empiezan en un día y a una hora determinada y, sobre todo, cómo hacer todo eso sin necesidad de complejos aparatos. Sacó la brújula, regalo de su padre, y charlamos sobre el magnetismo de la Tierra, los polos geográfico y magnético (fijo y móvil, respectivamente), las manchas solares y las auroras polares, y de por qué, durante los equinoccios (de primavera y otoño), las auroras boreales y australes son perfectamente simétricas. Comentamos el problema del rozamiento en la reentrada a la atmósfera para las naves espaciales y por qué ese problema se transforma en virtud cuando hablamos de meteoritos. Vimos la influencia de la presión atmosférica en las botellas de agua y en la formación de burbujas en las brújulas de aguja flotante.

Y entonces, limpió la cuchara.

Y debatimos sobre la inversión de la imagen en las superficies cóncavas (tan difícil de entender como de explicar), de puntos focales, de imágenes reales y virtuales,...

Pasaba de la hora y teníamos que terminar. Lástima, porque me hubiera gustado saber más de la historia de esa brújula, de la bici con los cambios de palanca,...

PD: Bueno, no me importa tanto. Sé que volveremos a quedar, enseguida llega el solsticio de verano.

miércoles, 28 de marzo de 2012

El ciclo de la vida.

Que la vida es un ciclo es tema bien conocido. Que una temporada sigue a otra, también. Tal vez no si las zizas siguen a los hongos o al revés, pero sí que a las sopas y pucheros siguen las ensaladas y las planchas.

Hoy ha dado inicio, para mí, la temporada de ensaladas. Me las prometía muy felices para pulir algunos gramos (miles de), y aliviar a la báscula de su sufrimiento semanal. No recordaba que, justo hoy, también comenzaba la temporada de helados.



Pd: Del sabor contundente; chocolate.

martes, 27 de marzo de 2012

Lecciones de Astronomía.

Trece de marzo, martes.
Asier vuelve del Judo. Sin más, cogemos los bártulos, y nos vamos a ver la conjunción planetaria. Júpiter y Venus están tan cerca en el firmamento como no lo estarán en muchos años; no hay que perdérselo.

Montamos nuestro tinglado en el muelle. Los prismáticos y el trípode llaman la atención. Un curioso se acerca.

_¿Qué miráis?-pregunta el curioso.
_A Júpiter y Venus.-responde Asier.
_Ah, vale.

Y se va sin saber cuál es cuál.

Estamos un buen rato observando y charlando. Que si Venus es el más brillante pero no tiene satélites, que si Júpiter brilla menos aunque sea más grande y tiene cuatro (aunque sean más). Incluso somos capaces de ver dos de ellos alrededor del planeta gigante.

_Asier, ¿sabes cómo se llaman?
_No.
_Io, Europa, Ganímedes y Calixto.
_Aita, ¿podemos ver los barcos?

Y se acaba la lección de Astronomía por hoy. Los barcos que entran en el muelle lucen más que las estrellas (y están infinitamente más cerca).

Veintiséis de marzo, lunes.
Hoy se une a la conjunción de Júpiter y Venus, la Luna. Es tarde, pero los muchachos, aun en la cama, no terminan de dormirse. Aprovecho.

_¡Venga, chicos, al balcón!
_¿Qué pasa, Aita?- preguntan.
_Ya veréis, ya veréis.

Y se asoman.



_¿Sabéis qué son?
_Sí, la Luna,- dice Aimar.
_¡Espera, Aita, que yo le explico!- chilla Asier. Aimar, la estrella que más brilla es Venus, y la otra es Júpiter. Y Venus no tiene satélites pero Júpiter... cuatro, que se llaman... Europa, Iyo, Ca..... y no sé más, pero son cuatro.

PD: Se ve que no todo fue mirar barcos arribando a puerto.

domingo, 25 de marzo de 2012

Ernio (10.750 dm.)

Amanece un día como corresponde, primaveral. Hacemos las mochilas en un titá y nos ponemos en marcha. Así, casi un mes después, estamos de nuevo en Iturriotz, a los pies del Ernio. Nieves, Aimar (ya recuperado), Asier y yo, enfrentamos los primeros repechos al calor del sol. ¡Qué sensaciones tan diferentes a las de entonces! Los niños andan, corren, se paran, siguen, ¿quién dijo ahorrar fuerzas? Sin embargo, el grupo de estira y se recoge, Asier y yo nos adelantamos y esperamos; las piernas de Aimar no son aún lo suficientemente largas. Pero no importa, el pequeño de la familia da toda una lección de constancia.

Llegamos a Zelatun, la cordada se divide. Asier y yo seguiremos hasta la cumbre, Aimar y Nieves se quedarán investigando. La pista de Régil está abierta, el párking lleno, las campas y el camino a rebosar de gente.

Ascendemos. Asier demuestra su pericia y adapta la mejor postura para avanzar; yo, tiro de bastón.


Llegamos al pie de la última rampa y nos detenemos en las anillas sanadoras. Cuenta la tradición que, a quien se pasa las anillas por la zona dolorida, se le cura el reuma. Es difícil creer que, subiendo hasta aquí, se tenga ninguna afección, pero la tradición manda.


Asier comprueba la efectividad del aro.

Nos entretenemos poco en la cumbre y comenzamos el descenso. Aimar y Nieves ya lo han investigado todo y nos esperan para comer. El embutido se vuelve a quedar en la mochila (empieza también a ser costumbre) y entramos a pedir unos pintxos de chorizo.



Estando comiendo al sol, el aire invita a la siesta. Pero no, esta vez no. Regresamos con pena.

PD: Hay que aprovechar estos días antes de que el polen empiece a hacer de las suyas.
PD2: Tiemblo el día que nos atrevamos con un bocadillo. O tal vez cambiemos el menú.

jueves, 22 de marzo de 2012

El día repleto.

Diecinueve de marzo, hoy es laborable y lectivo, así que no hay carreras por el pasillo, ni cuentos entre las sábanas. Mientras salgo por la puerta, ellos se desperezan y se acercan a despedirme.

_Agur, Aita.- dice Aimar.
_Felicidades, Aita.- dice Asier.
_Agur, chicos, que lo paséis bien.
_Agur, Aita- replica Asier. Luego ven pronto, que tendrás una sorpresa.

Y me voy, con la sonrisa llenándome la cara y el corazón henchido de orgullo. Luego, a la vuelta, se me llenará el rostro de besos, el cuello de abrazos y el armario de regalos.


PD: Y, curioso, aun lleno, quiero más.

martes, 20 de marzo de 2012

Feliz año nuevo.

A veces no hace falta mirar el calendario para saber que la primavera está cerca.



PD: O incluso es más reconfortante no hacerlo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Troskaeta.

Amanecía el sábado con la promesa de una jornada primaveral, coleando los últimos días del invierno. El doble objetivo, sima y cima, duplicaba los nervios y las energías necesarias. Ningún problema, disponíamos de la parada obligada en el Koxkor de Lazkao.


Y mientras Asun, Imanol, Josean, Asier y yo, recuperábamos las energías por adelantado, Carlos, con Miguel y Lucía, se acercaban desde Pamplona y nos esperaban en Ataun para comenzar la ruta.

Durante la aproximación a la boca de la cueva, disfrutamos de la vista del Txindoki, de la recolección de varas de avellano y fósiles (gracias al ojo entrenado de Imanol), y de una autopista de barro con cuatro carriles, gentileza de la maquinaria forestal-deforestal de los bosques de pinos.

Un cartel indicando la dirección adecuada, que no el camino, y estábamos a la entrada de Troskaeta. Pantalón de agua, chubasquero, frontal, casco (sólo uno), y el reloj se ponía a cero para la gran aventura de la cueva del oso.


Osos no vimos, pero sí murciélagos de herradura, escaleras de sube-baja, cuerdas para ayudar a no resbalar (que no siempre funcionaban)...


..., hilos de Ariadna, corredores, salas con entradas estrechas (concepto subjetivo donde los haya),...


..., techos con estalactitas imposibles, paredes cubiertas de precioso aragonito, y emoción, mucha emoción durante más de dos horas que pasaron como un suspiro.

Y tras el suspiro, el renunciar a la cumbre prevista. Ya no eran horas, nos estaban esperando, y la chistorra, los chorizos y el provolone de Josean; las cervezas de Imanol; el caldito de Asun; las galletas de Carlos, Miguel y Lucía; y nuestro chocolate caliente, merecían toda nuestra atención.



PD: ¿Quién quiere parques de atracciones teniendo todo un mundo de aventuras ahí fuera?
PD2: Y el llenar las cantimploras en la deliciosa fuente de Intxusti, comprobando que, en la ciudad, bebemos agua estancada.
PD3: Josean ha añadido más fotos y explicaciones en su blog.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Carteros de cumbres.

Asier tiene carta. Es un sobre blanco, con su nombre escrito (más o menos) y con un remite sencillo: "Paco". ¿Quién le escribe con tanto misterio? Toco el sobre y noto algo duro, ¿qué puede ser?

Ya lo sé.

Asier llega del colegio y coge el sobre. Lo mira curioso.

_Yo no conozco a ningún Paco, aita.
_Abre, abre.
_¡Bien!

En el sobre, cuidadosamente envuelto en papel, un pedacito de madera. Es el trozo que, hace casi dos meses, guardó con ilusión en el buzón del Sastarri. Entonces, Josean, Imanol y yo, le explicamos el por qué de los buzones montañeros y le hablamos de bonitas costumbres ya en desuso. Gracias a él, y a Paco, aquellas antiguas tradiciones retornan del olvido.



Viendo sus manos acariciar ese trocito de haya, ¿quién no querría volver al monte?

PD: Gracias, Paco. Mil gracias.
PD2: Josean, estabas en lo cierto con tus apuntes para la construcción de la memoria. Sí, la buena gente buena.

domingo, 11 de marzo de 2012

J.345.

El sábado, en el Altxerri, tuvo lugar el primer concierto del trío formado por mi amigo Dizzy Dorronsoro, Patxi Villanueva y Michel Bennet, J.345.

Es todo un placer escuchar a Dizzy y sus amigos cuando interpretan a los clásicos, Chet Baker, ... pero lo es aún más cuando se dejan llevar, comienzan a improvisar y el ritmo sube y sube y sube... De pronto, un solo de batería a cargo de Paco o unos minutos de virtuosismo al piano por parte de Borja, invitados de lujo, te dejan sin respiración. Es Jazz del bueno, Jazz y punto.

PD: Y ya cuando incorporan la txalaparta a Summertime...

miércoles, 7 de marzo de 2012

Aún hay clases.

Acerco a los muchachos al colegio. Cruzando el puente, Aimar mira al mar y comenta:

_Aita, voy a pescar ballenas.

Asier le interrumpe y puntualiza.

_Aimar, las ballenas no se pescan, se cazan.
_¿Y los delfines?- pregunta.
_Los delfines también se cazan.
_Pues luego voy a cazar unos tiburones.
_No, los tiburones se pescan.

PD: Comparar un frío escualo con un mamífero de sangre caliente. ¡Amos anda!

martes, 6 de marzo de 2012

Calendario Marzo.

Hay fotos que guardan para su autor algo más de lo que expresan a simple vista.



PD: ¡Maldita nostalgia! Te quiero y te odio por igual.