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martes, 4 de octubre de 2011

A falta de castañas...

El domingo, fuimos con Rober, Itziar y Leire a nuestra anual recolección de castañas. Otras veces, solemos esperar al viento sur de octubre. Esa es la señal para que caigan, como granizada de otoño, todos esos erizos que han estado esperando el momento justo. Sin embargo, algo nos llevaba poniendo nerviosos unos días atrás. Demasiado calor para estas fechas, demasiado buen tiempo, demasiado.

Y así fue. Llegados a nuestro lugar, en el suelo se secaban los últimos restos. Las castañas que quedaban eran escasas, apenas las de las ardillas. De la esperanza de días mejores, ni rastro; los árboles estaban ya vacíos.

Así las cosas, no tuvimos más remedio que internamos en el zarzal de los necesitados para recoger los frutos de donde otros no osan.

No volvimos con las manos vacías; nos resarcimos con manzanas.



PD: Duro invierno para las ardillas.
PD2: En el zarzal de los necesitados siempre quedan castañas.
PD3: Donde dije manos, digo bolsas.

1 comentario:

leitzaran dijo...

Osar ¿qué es? ¿hacer el oso?