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domingo, 6 de marzo de 2011

El oso Yogui

Mucho antes de que supiéramos que existía el yoga, un oso de andares relajados se asomaba a nuestra televisión infantil. Eternamente hambriento y con acento sudamericano neutro, hacía la vida imposible al guarda del parque, ataviado con una elegante corbata y su sombrero stetson a juego.

El viernes, con toda la tecnología 3D a sus espaldas, el nuevo oso Yogui, volvió a Jellystone. Allí seguía su amigo, Bubu; el sufrido guarda Smith; los deliciosos emparedados,...



La historia, igual de sencilla que las de antaño, con un malo especulador (ayudante incauto incluido), una situación apurada que resolver, amistad y naturaleza.

El oso Yogui no atrae por los efectos tridimensionales, ni hay tantos, ni son la razón de ser de la película. Es una curiosa mezcla entre la novedad para los niños y la nostalgia para los adultos. Pero una nostalgia sin pena, porque una sonrisa acompaña de principio a fin los rostros de los que la ven; incluso varias carcajadas hacen de banda sonora cuando vuelan en la avioneta imposible o la canoa pilotada por Bubu se vuelve incontrolable (aunque ya sospecháramos que iba a suceder).

Para los que siempre quisimos saborear los emparedados de mantequilla de cacahuete o llevar nuestro almuerzo en una cesta de mimbre, es una buena oportunidad.

PD: Se me olvidada, ¡Eyeyeyyy!, ¡No dejen de verla!
PD: Para una diversión completa, mejor id acompañados de niños.

2 comentarios:

J M C dijo...

Como el señor Pérez es casi un clásico de tu blog, he pensado que quizá te pueda interesar esto:
http://www.diariodenavarra.es/20110309/culturaysociedad/larga-vida-al-ratoncito-perez.html?not=2011030902325956&idnot=2011030902325956&dia=20110309&seccion=culturaysociedad&seccion2=culturaysociedad&chnl=40&ph=108
Un saludo.

Sergio dijo...

¡Muy bueno! Muchas gracias.