www.flickr.com

viernes, 29 de octubre de 2010

Ahorro de energía.

El de pulsera, el de guapo, el del despertador, el del ordenador (aunque se cambia solo), el del vídeo, el del salón, el de la cocina, el del horno, el del itouch, el del teléfono, el del coche, el de la nintendo, ...


Este fin de semana se cambia la hora; eufemismo para decir que la cambiamos nosotros.

Dicen que es para ahorrar energía.

PD: Aunque yo ya me he cansado antes de empezar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Reveladora reflexión.

P.D.: Por cierto, no olvidar el de la cámara de fotos.


Ch.

Anónimo dijo...

A mi el asunto me parece una somera gilipoyez, el día tiene las mismas horas de luz, adelantes o retrases la hora y al final lo que te ahorras madrugando lo gastas trasnochando (ah, perdón, que son las industrias las que deben ganar, no nosotros...). Eso sí, hasta que te acostumbras te vas jodiendo unos cuántos días con sus noches...
Se acerca el visionado de fotos del viaje a Marruecos, ya hablaremos...
Saludo

Sergio dijo...

Jo, las cámaras; añade otros cinco.

Si añadimos los gastos sanitarios de las pastillas para dormir, los antiácidos porque los críos no se duermen, las aspirinas para el dolor de cabeza por las broncas por llegar tarde,... creo que salimos a la par.

IMANOL dijo...

Por cierto, he perdido tus teléfonos, me he dado cuenta al ir a llamarte que no están en la agenda del nuevo teléfono. Quería comentarte, además del tema de la cena próxima (el post anónimo de antes es mío), que tengo un problema con la cámara de fotos. Pásame los teléfonos cuándo puedas.
Saludo