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martes, 20 de abril de 2010

Vuelta a Gipuzkoa.

El pasado domingo, 18 de abril, tuvo lugar la Vuelta a Gipuzkoa (a la plaza de), critérium que reunió a pequeñas promesas del ciclismo.

En la categoría "cuatro ruedas", Aimar estrenó la bici de su hermano, adaptándose rápidamente a los pedales (no así a los frenos). Mucha bici, poca mano.


En la categoría "grandes equilibrios", Asier se desprendió por primera vez de las "ayudas", comprobado la velocidad que puede alcanzar sólo con dos ruedas, tanto en el desplazamiento horizontal como en el vertical.


PD: El grueso del pelotón se entretuvo haciendo las fotos.

8 comentarios:

Ander dijo...

¡Bien! Los frenos son para los malos. Induráin decía que en todo el descenso del Tourmalet (18 kms de curveo) sólo tocaba el freno una docena de veces.

(Subidle un poco el sillín a Asier).

Sergio dijo...

Gracias, Ander, me consta la posición incorrecta del sillín de Asier pero, temporalmente, sacrificamos la eficacia del pedaleo por la salud del ciclista.
Además, todavía siente la "atracción"; esa rara sensación de desequilibrio cuando pasa cerca de la gente, y a esa altura le es más fácil poner los pies en el suelo.
De todas formas, agradezco tu ofrecimiento, y te avisaré cuando hagamos el estudio de fuerzas para optimizar su posición.

Marc Roig Tió dijo...

El grueso del pelotón... me recuerda al grueso del ejército que quería volver a casa para la temporada de setas, jajaja.

Buenísima la entrada.

mòmo dijo...

Yo ofrezco aceptar toda la ayuda que venga para el entrenamiento del equipo femenino. Sobre la bici tengo la destreza de un pingüino, así que poco puedo ofrecer como directora técnica.

Sergio dijo...

Decidido entonces, la familia Roig se encarga del linimento.

iK dijo...

Paso a paso. Primero la Plaza de Gipuzkoa... ya llegaréis al Paseo de Francia.

eresfea dijo...

¡Bien por el grueso!

Sergio dijo...

ik, en efecto, para nosotros, el Tour es un paseo.
eresfea,...y por mi pelotón.