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domingo, 24 de enero de 2010

No quiero más fiesta.

No te asustes al leer el título, el post se refiere a esta noticia.

El alcalde de nuestra ciudad postula con la posibilidad de hacer festivo el día siguiente al de San Sebastián. Alega que, así, la gente podrá divertirse durante toda la jornada y no estará preocupada con volver pronto a casa, que mañana hay que madrugar. Con todos mis respetos, yo hago mis propias reflexiones sobre el tema.

_La tamborrada termina a las doce de la noche, con la arriada.
Teniendo en cuenta que la fiesta se celebra en cada barrio; que mucha gente se queda habitualmente viendo la tele más allá de medianoche; que en media hora, tres cuartos a lo sumo, se puede estar en casa; quien se quede a la arriada tampoco se va a ir más tarde de lo habitual a la cama.

_La cena es la noche del diecinueve.
No hay resaca (con excepciones) que dure más de un día, y más si sales a pasear de noche al fresco y la calle está llena de gente zumbando a un tambor (o barril o tabla o lo que sea). Hay que tener en cuenta que ese ambiente ruidoso está claramente contraindicado con las consecuencias directas de una buena (o mala) cogorza, de manera que son pocos los donostiarras que beben alcohol en exceso* esa noche. La del veinte, tras veinticuatro horas de darle al parche, tampoco se presta a ello. ¿Para qué quieres quedarte en la cama el veintiuno si no tienes moña que dormir?

_¿Te acuerdas el lunes de un partido celebrado el sábado?
Nadie comenta el fútbol más allá del día siguiente. ¿Quién se va a animar a hablar de la tamborrada en el curro dos días después? La conversación más generalizado será la nueva fiesta organizada por el alcalde. ¿Estamos ante una maniobra para que se hable de él en lugar de lo que nos hemos divertido en nuestro día grande?

_El día veintidós la gente estará más descansada y trabajará más.
Error de concepto; el primer día laborable después de dos de fiesta, tiene automáticamente la calificación de LUNES, con todo lo que eso implica en el proceso productivo. Un sólo día no interfiere tanto; se considera un regalo que acorta la semana.

PD: Aquí se explica muy bien la trascendencia de este último punto y, de paso, incluyo las divertidas, originales y acertadas viñetas de Chalkiria entre mis paseos para conocer.

*Nota aclaratoria: la palabra "exceso" en la frase "beber alcohol en exceso", admite distintos grados de acepción (al menos tantos como los del alcohol en cuestión).

5 comentarios:

Liège dijo...

Hola, Sergio. Nos ha llegado vuestra hermosa postal. Muchísimas gracias. ¡Es preciosa!
Un abrazo y feliz año,
Liège y Leandro

Liège dijo...

¿Sabes que san Sebastián también es el patrono de Río de Janeiro? Incluso, la ciudad recibió el nombre de "São Sebastião do Rio de Janeiro" (San Sebastián del Río de Enero) porque la descubrieron en enero y pensaron que la baía que hay aquí era un río.

Sergio dijo...

Gracias, Liège, siento que no os haya llegado antes.
Lo de Río no lo sabía, aunque ahora ya me explico lo de las batucadas y lo de la costumbre de disfrazarse.

eresfea dijo...

Esto parece un manifiesto. ¿Dónde hay que firmar? Sí, sí, sí...

Sergio dijo...

eresfea, lo nuestro es más como una mani-fiesta.