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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Erizos del aire.

Erizos de mar, erizos de tierra, erizos del aire; poco tienen que ver entre ellos. Los tres comparten el nombre; dos de ellos los hemos comido; y sólo uno vamos a cogerlo todos los otoños.

Esta vez fuimos con Aitor y sus aitas, Pedro y Mari Carmen, a nuestro lugar secreto. Aún no había soplado el viento sur de octubre, y los árboles permanecían con un delicioso color amarillo, ocultando sus frutos, promesa de aromas invernales.


Con todo, el suelo estaba cubierto de una suave alfombra espinosa, que pisamos sin contemplaciones para conseguir las preciadas castañas; suficientes como para llevar al límite las ansias infantiles y los riñones adultos.

Dejamos, como siempre, su parte a la ardillas y volvimos a la borda para el merecido refrigerio. Bocadillos, tortillas, batidos,... todo menos barritas energéticas, que no estamos para tonterías.
El monte se mostró muy generoso con nosotros, y también llenamos nuestras mochilas con higos, manzanas y moras. Bueno, las moras no llegaron a las mochilas , quedándose en la boca de los niños (y en sus dedos, cara, camisetas, gorras, pantalones, ...).

Los mayores también tuvimos nuestros momentos de relax, mientras los chicos imaginaban mil aventuras en su club secreto. Club en forma de tienda de campaña, de esas que se despliegan en dos segundos y que se pliegan con un máster en geología.


Por la tarde, una merendola en la sociedad fotográfica, con la excusa de los cumpleaños infantiles, terminó de redondear la jornada.

PD: Y nuestra cintura.

martes, 22 de septiembre de 2009

Volare.

Volare, oh, oh!
Cantare, oh, oh, oh, oh!
Nel blu, dipinto di blu
Felice di stare lassù
E volavo, volavo felice più in alto del sole ed ancora più su
Mentre il mondo pian piano spariva lontano laggiù
Una musica dolce suonava soltanto per me



PD: Titulada "Volare" y presentada al Concurso Energía ciudadana 2016 del ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, ha quedado clasificada finalista; como la canción.
PD2: Sin embargo, en su casa, ha sido muy bien acogida; como la canción.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Aromas.

Hay en mi memoria una imagen recurrente a lo largo de mi época colegial, mi cumpleaños en los primeros días de clase. Dos o tres días después de comenzar el colegio, celebraba mi cumpleaños. Con suerte, coincidía en fin de semana, pero lo doloroso era que quedaba fuera de lo que llamábamos verano, y que no tenía nada que ver con fechas, ni calendarios. El verano termina el veintiuno de septiembre a los ojos del mundo, salvedad hecha de los estudiantes.

Es por eso, entre otras cosas, que el regalo de este año de Asier me ha gustado tanto. Conjuga en un sólo objeto, la esencia del verano más puro y el espíritu del madrugón más temprano, el aroma del cantábrico y del café recién hecho.

PD: Evocador; sublime.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Balance del año.

Tras un año disfrutando de mi edad, y del comienzo de mi aislamiento preventivo, llega el momento de pasar página, hacer balance del año y prepararse para el siguiente.

Para evitar depresiones, la imaginación se impone. Así, la lista de Cosas que hacer antes de los cuarenta, se transformó en su día en Cosas que hacer antes de terminar los cuarenta; hoy, con un añadido, se transmuta en Cosas que hacer antes de terminar los cuarenta y uno, y santas pascuas. Ahora bien, creo que será el último año que lo pueda hacer, antes de recurrir a los tachones. Bueno, me compraré un tippex.

Aun así, recapitulando, lo que más echaré en falta, será que la talla de mis camisetas ya no indicará mi edad.


PD: Salvo que adelgace mucho al llegar a los cincuenta.
PD2: No creo.

martes, 15 de septiembre de 2009

Sin que se note.

El domingo, Aimar despertó con fiebre. Mucha. Pasamos el día entre jarabes y cuidados, aunque aparentemente no estuviera mal; en todo caso, una mirada febril y lastimera.
El lunes, Asier fue a clase, dejando a su hermano en casa.

Se acercaba la fecha de la foto del cole y nadie quería perdérsela. Sin embargo, aunque Aimar estuviera mejor, no nos parecía correcto dejarlo en el colegio, por lo que maquinamos una solución. Siendo de los pequeños, los primeros en hacerse las fotos, Nieves se quedaría media hora en el patio tras dejar a Asier; tiempo justo para que cuando viniera el fotógrafo, acercarse, hacerse la foto e irse.

Asier volvió nervioso y, antes de dormir, escogimos (escogieron) la ropa que iban a llevar al día siguiente. La elegida fue la camiseta de bomberos, en dura pugna con la de Spiderman.


Hoy, Asier se levantó con fiebre.

No han ido al cole.

Les sacaré una foto y, cuando tenga la de su grupo, haré un montaje con photoshop.

PD: Sin que se note.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Parejas.

Vuelvo del agua y me siento en la toalla; día de playa. Veo jugar a los muchachos con la arena y pienso en lo efímero de sus construcciones. A semejanza de los grandes imperios, cuanto más grandes, más tardan en hacerlos y antes los tiran abajo (aunque a patadas y no a cañonazos).
Nieves se ha ido a dar un chapuzón y me dedico al pasatiempo playero por excelencia, mirar.
De pronto, caigo en la cuenta de algo asombroso, nadie repite modelo de traje de baño.
Grandes, pequeños, diminutos, todos son diferentes, ya sean de hombre, mujer o niño. Diseñador de bañadores debe ser el oficio más agotador y peor retribuido del mundo; una persona, un modelo.
Sigo con mi investigación de campo y derivo hacia las sombrillas; tampoco.
¡Espera! Allí hay dos iguales... pero no, una tiene un pequeño ribete blanco del que la otra carece.
Me asombra que, incluso en esta época de modelos Decathlon, no consiga encontrar la pareja de ninguna prenda ni sombrilla. La revisión de toallas confirma el peor de mis augurios.
Ensimismado en mi reflexión, vuelve Nieves.
_¿Qué miras?- pregunta mientras se escurre el pelo.
_¿Eh?, ¿Qué?- contesto, y comparto con ella mis observaciones.
_Anda - dice sin apenas mirarme- ponte la gorra, que zumba el sol.

PD: Atando cabos, pienso en el nuevo juego de Asier, al que me gana partida tras partida.

martes, 8 de septiembre de 2009

Sokamuturra.

Parafraseando la película, el domingo, dentro de las Euskal Jaiak, proyectaron en la Consti Tres mozos para tres vaquillas.

No salió nadie más a correr e incluso, vaquillas y jóvenes, se ignoraron mutuamente durante parte del festejo.

Cuando llegó el momento del ternero ensogado, la chavalería se animó algo más, e inundó el vallado, dando lugar a una nueva versión de sokamuturra llamada "El laberinto del minitauro", con el susodicho buscando el portón (del camión) entre una nube de piernas infantiles.


Y ya está. Bueno, no, y unas fotos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Relojes.

Tengo en mi casa muchos relojes: en la cocina, en el horno, en el vídeo, en el salón (regalo de boda de mi abuela Cándida), en la habitación, en la muñeca (el de diario y el de guapo),...
Todos marcan las horas, como dice la canción; giran y giran sin parar (bueno, los digitales, no), para volver al cabo de un día, al mismo sitio.

Tengo también otros dos relojes, que no paran de dar vueltas. No marcan las horas sino los años y, cada vez que los miro, veo que cambian, como yo lo hago. De manera inexorable, que dicen.

Aimar y Asier, comenzaron el viernes el cole; Asier, empieza primaria.

Inexorablemente.


PD: Bueno, no me quejo. Por lo menos no hay que cambiarles las pilas; tiene cuerda para rato.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

En forma.

Hoy me siento en forma. Así que me pongo manos a la obra y amplío mi paseo matutino.
Desde hace tiempo, ando por más lugares que los iniciales, pero a la mayoría llego desde los links de otros. Ahora aumento la lista, buscando un criterio para no convertirla en un listón y que sea difícil de superar.
Mantengo la idea inicial, conocer a los autores en persona y disfrutar habitualmente de su lectura. Respecto a la temática, abro nuevas categorías en las que incluyo auténticas joyas, libros sin hojas que disfrutar o consultar; y conocidos que no conozco.

Andanhos, está escrito por Liège, desde Pamplona, y su marido, Leandro, desde Brasil; aunque la primera lo hace más que el segundo, estupendo fotógrafo, por cierto. Reconozco la dificultad del idioma pero sus textos tienen música.

J., domina el lápiz y el pincel. Desde su canódromo me asomo a los libros y desde allí disfruto de su don. Siempre leo su auto-descripción, esperando que alguien se la rebata. Así que no siento ser yo quien lo haga; Javi, eres un genio.

Leitzaran, reúne y amplía todo lo que siempre quise saber sobre el Valle de Leitzaran y sus alrededores, y la web no me supo responder. Un polifacético Xabier lo hace posible.

Historia de Guipúzcoa, es un blog que tendría que tener varios tomos. Puedo perderme leyendo sus entradas aunque reconozco que es mi recurso preferido antes de una excursión. Jonathan va añadiendo datos y más datos, y todavía le queda provincia.

Conozco, pero no, a Allendegui, Carreras de mundo, ik, Cosas de cumbres. Los incluyo en paseos para conocer, a ver si así espabilo y termino dejando la categoría vacía.

martes, 1 de septiembre de 2009

Ratoncito Pérez (el desenlace).

Al final, un solo de flauta, interpretado en casa de su abuela, dio comienzo al proceso.


El diente fue cuidadosamente lavado y secado; introducido en una bolsa, para su mejor localización; y depositado bajo la almohada.

Asier y yo, comprobamos que el acceso estuviera libre. Nos asomamos al balcón, comprobamos la firmeza de la bajante de cobre, la rejilla de ventilación de la cocina y que la puerta no se cerrara accidentalmente.

Esta mañana, el ratoncito Pérez cumplió su parte.

PD: Asier me comenta que los usan para hacer perlas.
PD2: Estoy de acuerdo con él.