www.flickr.com

sábado, 15 de agosto de 2009

Días de cine.

Ayer viernes, Aimar se estrenó por partida doble en el cine. Por la mañana, en el Aquarium, viendo un documental sobre pulpos. Terror y diversión con ocho patas, un cerebro y tres corazones, en un animal que sufre como ninguno en el Amor. Ya lo dijo Pascal: "El corazón tiene razones que la razón desconoce". Al pobre animal le sobran corazones y le faltan cerebros, aunque sólo en temas amorosos porque, según cuenta Aimar, y cito:
"e puppo abía el bote y ¡ñam! se comía e canguejo del bote"*.

*Había un bote de cristal, el pulpo lo abría y se comía el cangrejo que había dentro. (traducción ofrecida por Asier).

Por la tarde, ordenados y nerviosos, fuimos a ver "UP", la película de "los globos y el niño gordo". Aimar, adelantándose en un año al primer cine de Asier, se portó de idem y celebramos con risas, txutxes y palomitas la divertida película.


¿Divertida? Sí, desde un prisma infantil, la película lo es y tiene todos los ingredientes del auténtico Disney (aun siendo de Pixar). Realmente son ingredientes de una fórmula que se repite, con variaciones, desde siempre: buenos (Blancanieves, La cenicienta), buenos que mueren (Buscando a Nemo, Bambi), malos (brujas varias), animales que hablan (Los rescatadores), violaciones de las leyes físicas (Peter Pan) y una especial fijación por dejar caer al vacío a los villanos (Blancanieves, La bella y la Bestia). Pero hay algo más, en el límite de la percepción infantil, que añade un interés especial para los adultos. Una preciosa historia de Amor, marcada por el recuerdo y la esperanza; y un toque de atención sobre la educación y nuestras erradas prioridades.

No os destriparé más la película, sólo decir que trata un asunto sin respuesta. ¿Qué recordarán tus hijos de su infancia? Los regalos caros y los viajes a lugares lejanos y exóticos (fruto de tus esfuerzos laborales) o un helado en el banco de un parque indefinido; un cuento al oído, vencido por el sueño; y un delicado beso, al despertar todos los días (fruto de tus esfuerzos laborales).

No es el tiempo dedicado, es el tiempo compartido.

PD: ¿Cual es la edad para que un niño vaya al cine por primera vez? Asier puso el récord en cuatro años y medio pero Aimar lo ha rebajado a tres y un cuarto. Los récords están para batirlos, los hermanos segundos vienen pisando fuerte.
PD2: El recipiente de la foto nos sirvió de sombrero al terminar la proyección; y esta vez no fui yo quien más comió (ni Nieves).
PD3: Cuentan la historia de un pulpo que se enamoró, le dejaron plantado rompiéndole el corazón y sufrió un infarto, todo al mismo tiempo y sin que le importara demasiado.

6 comentarios:

eresfea dijo...

¡Bien! Estaba seguro de que te iba a gustar a ti, pero no estaba seguro del efecto que causaría en tus hijos.

Sergio dijo...

Aunque la película hubiera sido muda seguiría siendo necesario el aislamiento acústico del cine. ¡Qué pulmones! Y eso que sólo dos de los seis niños de la sala se reían a mandíbula batiente.

mòmo dijo...

A mí me encantó. Me avergüenza decir que no esperé a Joana para ir a verla...

Luis dijo...

Con ocho patas...nada te importa...

iK dijo...

Yo de momento me quedo con las ganas, pero UP esta llamada a convertirse en el proximo rompe-taquillas de mi salon, despues de CARS. Ademas, estoy convencido del apropiado e inteligente mensaje que portará la peli.

Sergio dijo...

Mò, esconde tu vergüenza y vuelve a verla con ella.
Luis, ni te pica la espalda.
iK, el mensaje de Up, al contrario que el de Card, está más dirigido a los adultos que a los niños.