www.flickr.com

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La mano llena.

Hoy, al ir a trabajar, Asier me ha saludado, como siempre, desde la ventana. Desde fuera, quien le viera agitar la mano, sonriente, pensaría que me estaba despidiendo. Sin embargo, yo he visto otra cosa.
He visto una mano que sabe pintar y recortar papel con las tijeras; una mano que está aprendiendo a escribir; una mano que ayuda a subir a su cama a Aimar cuando les cuento cuentos por la noche; una mano que comparte el agua en el monte y los juguetes en casa; una mano que me acaricia el rostro las mañanas del fin de semana para despertarme; una mano que busca la mía cuando pasea y cruza la calle. Una mano pequeña que crece.

Es una mano llena de dedos, en concreto cinco, como los años que hoy cumple.

6 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

Zorionak! Y ahora, a por la otra mano.

Liège dijo...

Me ha encantado tu texto.
¡Felicidades a Asier!
Y abrazos a todos.

mòmo dijo...

Precioso, sí. ¡Feliz cumpleaños, Asier!

Sergio dijo...

Gracias, le haré llegar vuestras felicitaciones y abrazos.

Ander, llenar las dos manos tiene más solemnidad de lo que parece. Es la primera vez, y para muchos la única, que se añade una cifra a nuestra edad; la siguiente es a los 100 años.

eresfea dijo...

Y todo está bien.

Iñaki dijo...

Muy bonito y entrañable, Mi hija mayor también tiene 5, del más "txiki" al "lodia".