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domingo, 5 de octubre de 2008

Endeudamiento feliz.

Muchas cosas ocurrieron el viernes, antes, durante y tras la cena marroquí. Una de ellas es que por fin saldé mi deuda con Ander y pagué el precio convenido.


Otra es que me volví a endeudar con un regalo no esperado y estoy dándole vueltas a cómo pagarlo.

PD: Plomo en los bolsillos, un libro dedicado con un título visionario : no pude levantarme hasta que lo terminé. Gracias Ander.

7 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

Un regalo no crea deudas, Sergio, no tienes que pagarlo. Me alegro mucho de que te gustara el libro. Gracias por la gran cena del otro día y por la foto del manolillo. Se la enviaré a los administradores de CEDRO, para que vean cómo se cumple el pago de derechos de autor.

Sergio dijo...

Tienes mucha razón, Ander, los regalos no hay que pagarlos y, habitualmente, tampoco crean deudas; regalos de cumpleaños, por el nacimiento de un hijo, al inaugurar una casa ... Pero en ciertas circunstancias, crean deudas de gratitud, pequeños juegos para ejercitar la imaginación y reforzar lazos. Por ahí iban los tiros y por ahí va el juego.
¿Quieres jugar?

Ander Izagirre dijo...

Bueno, pero va una cosa por la otra. El ratico del otro día bien vale un libro por lo menos.

Sergio dijo...

Jo, haberlo dicho antes ¿Qué hago ahora con los mariachis que tengo contratados para que se pasen esta noche a cantar bajo tu ventana?

Ander Izagirre dijo...

Diles que pasen, pero siempre que midan menos de un metro. La ventana del bajo donde vivimos da a un patio. Para ponerse "bajo la ventana" hay que agacharse.

eresfea dijo...

A ver, marchaos a un hotel, por favor... Un poco de discreción.
(¿Qué dicen Francis y Nieves de esto?).

Sergio dijo...

Creo recordar que me dijo que el lunar que tenía junto a la boca no se lo diera a nadie, que le tocaba a ella.
Luego resultó ser un trozo de flan de la cena.

¡Ah! También me dijo que cantara en lugar de llorar.

http://es.youtube.com/watch?v=bmwkXJk52DQ