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lunes, 20 de octubre de 2008

Desde Santurde a Donostia.

Así nos fuimos, cantando una nueva versión de la conocida canción, siguiendo la orilla del río Oja, rumbo a Santurde. Tres coches, cargados de niños, bicis, tortillas y galletas, salimos de Donosti a pasar el fin de semana en el apartamento de Iñaki y Mari Carmen, compartido con Amaia (Amayita) y Xabier (Xabi). Pedro y Mari Carmen (Mamen, para evitar la bigamia) con Aitor, completaban el grupo junto a nosotros cuatro; elenco de una obra de teatro en tres actos que improvisamos con agilidad.


Sin entrar en detalles, resumiremos los tres actos de la siguiente manera :

Primer acto : Las bicicletas.
Amayita, con su flamante bici de dos ruedas, no en vano Iñaki es un gran ciclista; Aitor y Asier, con cuatro ruedas (cada uno); Xabier, también con cuatro, pero más pequeñas; y Aimar, con tres, buscaban y encontraban cualquier hueco o despiste para montarse y dar una vuelta alrededor del jardín de la urbanización e incluso fuimos en busca de una casa donde vendían miel haciendo las funciones de coche escoba.
Dos o tres veces les quitamos las ruedas "de ayuda" a Aitor y Asier para que anduvieran como Amaia, y dos o tres veces se las volvimos a poner; por lo que se ve, Pedro y yo, no somos tan buenos ciclistas.

Segundo acto: Las comidas.
Milagrosamente, los niños se lo comieron todo sin casi problemas (es un "casi" obligado, tampoco nos llevemos a engaño); Iñaki cocinó para todos y los platos limpios fueron su premio.
Ningún menú tuvo un plato de más de dos ingredientes.

Tercer acto: Las camas.
Habitación principal o de matrimonio, con Iñaki y Mari Carmen; Habitación segunda o de los niños, con literas para Amaia y Xabier, cuna para Aimar, cama supletoria para Asier y colchoneta hinchable de Spiderman para Aitor; Salón o dormitorio comunitario, con sofá-cama para Nieves y para mí, y colchoneta hinchable para Pedro y Mamen. Cupimos todos, aunque no se viera una baldosa libre.
A la aparente facilidad del reparto, hay que puntualizar que la colchoneta hinchable (anunciada en T.V.), no tenía hinchador y un secador de pelo fue improvisado como solución, amén de un par de pulmones aportados por un voluntario (atjum, atjum). El hecho de que estuviera ligeramente pinchada añadió un giro inesperado e incómodo a la situación.

Epílogo:
Unos paseos por el pueblo y sus alrededores, y una visita a las gallinas de Santo Domingo de la Calzada, redondearon un divertido fin de semana.

PD Ilustra la entrada una foto sacada en una chopera cercana, sin procesado digital, ni filtros, ni trípode, únicamente empleando un circense giro pélvico.
PD2 Chopo y álamo son sinónimos, aunque no veo a John Wayne protagonizando "El chopo".

4 comentarios:

IMANOL dijo...

"circense giro pélvico", le dejaste la cámara a Bisbal???

Sergio dijo...

Sí, hombre, lo que me faltaba. Un tío solo, en mitad de una chopera, girando como Bisbal ,dando grititos, con una cámara pegada al ojo y mirando hacia arriba. ¿Tú sabes lo que les hacen en los pueblos a los tipos así?, ¿sabes lo que es un pilón?
Me limité a girar calladito.

Anónimo dijo...

Lección plasta de botánica, un álamo es un chopo, pero blanco, hay chopos "nigrus". Lo más divertido debió de ser el giro. Después de hinchar un colchón a pulmón libre ¿Os quedaba fuelle para tanto? No sé si dormiríais mucho, pero divertido debió ser. Juana Mary, tía de Aitor

Sergio dijo...

La única "plasta" que conozco en botánica es la de las vacas para abonar el terreno, gracias por la lección.
Dejemos que el chopo fuera blanco para no estropear la postdata.