www.flickr.com

sábado, 27 de septiembre de 2008

Pisando erizos.

Termina septiembre, comienza el otoño, tiempo de recolección. Unas le dan a los higos, otros a las setas y hongos, nuestra cita es con las castañas.

Quedamos con Rober e Itziar, que están en tiempo de siembra (ánimo chicos), y vamos a Jaizkibel, a nuestra zona secreta.

Los erizos nos rodean y los pisamos sin miramientos. No es que seamos asesinos sin escrúpulos, es la única forma de sacar las castañas de su escondite. Los otros erizos (mamíferos), nos observan desde sus guaridas, esperando que pase la horda de ávidos caza-castañas.

Rober se jacta de que tiene la más grande; Asier, haciendo caso omiso del chiste (que espero no entienda aún), le replica que no le importa, que él tiene más.

Evitamos esquilmar el terreno, "Para que coman las ardillas, ¿verdad Aita?"; regresamos pinchados y contentos a comer, el bocadillo de unos y la ensalada templada de pasta con aliño especial de otros. Compartimos el menú, como buenos montañeros, y volvemos a casa con un montón de castañas en la mochila y una idea para la cena.

Una sonrisa de día.

PD La fotografía tiene un tratamiento "experimental"; le podéis hacer un "clic".

2 comentarios:

eresfea dijo...

¡No me excluyas de la regogida de castañas! ¡Noble tarea...! Mañana o el miércoles me daré un voltio castañero por Peñas de Aya-Oyarzun.

Sergio dijo...

Espero que también tengas tu zona secreta porque el sábado estaba el monte lleno de recolectores de castañas pisando los hongos y setas en el proceso (es broma).