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domingo, 1 de junio de 2008

Cándida.

La fotografía está sacada de uno de los paneles colgantes que últimamente adornan el nuevo mercado de La Bretxa. Desconozco la fecha en la que se obtuvo la imagen, pero reconozco en el conjunto, detalles que me vienen a la memoria.


Recuerdo ir con mi abuela, Cándida, Candi, los sábados por la mañana "de compras". Pasabamos por los puestos de "las caseras" a coger lechugas antes de subir las escaleras del edificio de La pescadería, y nos acercábamos al puesto de "la Mertxe", nuestra pescatera.
Reconozco la furgoneta Sava, cuya parte trasera estaba habilitada con una cama, desde la que un hombre, tumbado boca abajo, vendía cupones de lotería. Recuerdo que un día le robaron, pero nadie pudo hacer nada.

La diferencia entre aquella época y la actual, es que el "pudo" se ha transformado en "se atrevió"; otra diferencia es que, entonces, aquel hombre era "Juan, el de la lotería" y ahora sería "el minusválido de la furgoneta".

Quizás sea que esté melancólico, quizás sea que suena Sade en la radio, quizás sea que llueve pero, viendo esta foto, y recordando aquel tiempo, recordando a mi abuela, me viene a la mente una canción de mi amigo Rober, que dice así : "... siempre te recordaré, en mí hay un lugar donde no pasa el tiempo...".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si, la verdad, que tiempos aquellos....estais de acuerdo conmigo que,como dice la cancion; cualquier tiempo pasado fue mejor...no se si mejor pero entrañable si que fue.

Sergio dijo...

Sí, me quedo con entrañable.