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lunes, 21 de enero de 2019

Mala publicidad (IV)

Dos de los tres expositores de calcetines del DECARTÓN no correspondían con el cartel de su encabezamiento y se limitaban a mostrar calcetines de esos cortos que no asoman sobre la zapatilla de deporte.

De los invisibles quedaban pocos.



PD: Creo.

martes, 15 de enero de 2019

El moderador que no modera mal moderador será

Salseando por el blog con eso de ser primeros de año me encuentro con la moderación de comentarios. Recuerdo que allá por julio introduje la necesidad de revisar los comentarios antes de que fueran publicados. ¿A ver si va a ser por eso que nadie comenta nada desde el verano?

Pues sí, era eso.

En resumen, he revisado y limpiado de polvo y paja la lista de comentarios a moderar, y he aceptado los que así lo requerían. De paso he hecho caso a Xabier y he sustituido la moderación por un CAPTCHA.

A ver qué pasa.

PD: Gracias a todos los que habeís publicado comentarios en este tiempo. Xabier, Josean, Iñaki, os echaba de menos.

Samiño (9.320 dm.)

Comenzamos el año buscando una ruta sencilla y bien pertrechada. La encontramos este pasado sábado cerca de Urretxu, en el Samiño (9.320 dm). La razón de la sencillez tenía que ver con las escasas horas de luz de la época y la de que estuviera bien pertrechada... en fin, lo de siempre.



Salimos del Gernika de Urretxu redesayunados y bien calentitos, y nos aproximamos en coche al barrio de Aginaga, perteneciente a Zumárraga. Según subíamos nos adentrábamos poco a poco en una niebla que no nos terminó de abandonar en toda la jornada. Ascendíamos prudentes y, a media altura, nos encontramos con unos pottokas que nos abrieron camino hasta que se desviaron monte a través. Aimar se apenó mucho porque no les pudimos hacer una foto aunque la pena no le duraría todo el día.

Dejamos el coche en la plaza, junto al impresionante frontón y frente a una curiosa escultura metalica de un aizkolari (el hacha era de verdad).




Calzamos las botas, apretamos las mochilas y comenzamos nuestra ruta. Aginaga es un barrio pequeño aunque sería mejor decir que muy disperso. Los caseríos van apareciendo por las laderas con sus campas repletas de ovejas y corderos. Junto al primer cruce encontramos un gigantesco pavo blanco.



Tomamos la pista de la izquierda. Nuestra intención era cerrar una circular y volver por el camino de la derecha, más directo. La pista se iba bifurcando y la niebla se cerraba cada vez más. Avanzábamos con cuidado de no equivocarnos en ningún desvío. Según las indicaciones en algún momento tendríamos que abandonar el hormigón para adentrarnos en la tierra. En una curva a derechas me adelanté un poco y lo vi: un monolito de piedra con la ruta tallada en él.



Poco a poco fuimos cruzando vallados y abriendo y cerrando cercas hasta que alcanzamos el collado de Oleta. Tomé nota del bonito y cuidado refugio para comer allí a la vuelta; la niebla se iba tornando en lluvia y a buen seguro que no comeríamos en la cima.

La temperatura rondaría los dos grados. Por fortuna somos previsores y dejamos practicamente vacías las mochilas en cuanto a ropa se refiere antes de continuar.

Rodeamos una loma y bordeamos el bosque para enfrentarnos a la última rampa. Enseguida llegamos al vértice geodésico que indica el punto más alto pero Aimar vio entre la niebla el buzón algo más abajo. Descendimos para dejar la nota, nos hicimos la foto, echamos un vistazo al vacío que nos rodeaba y retomamos el camino de vuelta.

Tenía en mente el refugio. Junto a la entrada había visto una pequeña zona donde podríamos protegernos del viento. Llevaba en la mochila el hornillo con la intención de hacer un revuelto y unos san jacobos montañeros (lonchas de jamón de york envolviendo delicioso queso fundido). Sería un buen punto de inflexión para una jornada pasada por agua; los termos de bebida caliente también ayudarían. Descendimos raudos y nos cruzamos con los pottokas de la carretera.


Asier y Aimar eligieron cada uno el suyo y llegamos al refugio. Antes de organizar nada me acerqué a la puerta y vi algo que me extrañó; no encontré cerradura. Giré el pomo de madera y...



Jamás me había encontrado un refugio tan grande, tan limpio y tan luminoso. Nos acomodamos en los bancos del fondo, lo organizamos todo, saqué el hornillo, di al gas y prendí la llama. Sin embargo, en lugar de un ardiente resultado apenas si obtuve una lánguida lengua azul que se apagó al poco. Lo intentamos varias veces pero fue imposible hacer nada. Nos comimos los bocadillos fríos con el chocolate caliente con el desencanto en el rostro pero la protección del refugio nos consoló en cierta manera.

Del collado salía el camino directo que dejamos en el ascenso y regresamos a Aginaga por el bosque teníendo tiempo para jugar un rato en el espléndido frontón y echar un vistazo a la iglesia.


Nota:

El motivo de no tener gas fue por la baja temperatura que nos acompañó toda la jornada. Al día siguiente, en casa, probé de nuevo el hornillo y funcionaba perfectamente. Las temperaturas cercanas a cero grados evitan que el butano pase de líquido a gas. Pare evitar esto precisamente uso una botella que tiene mezcla de butano y propano pero, al parecer, la parte de proprano ya la habíamos consumido en otra ocasión.

PD: Si me hubiera acordado, me habría metido la botella de gas bajo el abrigo.

domingo, 6 de enero de 2019

A vueltas con el roscón de reyes

Estamos viendo en la tele cómo entrevistan a un afamado repostero madrileño sobre su producto estrella de estos días: el roscón de reyes. El mencionado pastelero hace gala de sus vastos conocimientos sobre el tema aunque parece tener más ínfulas que criterio.

_Periodista: ¿Cuántos tardáis en hacer estos roscones?
_Repostero: ¡Tres días!
_P: ¡Hala! ¿Tanto?
_R: Sí, claro, lo bueno hay que hacerlo despacio. Primero se hace, bla, bla, bla, ...
_P: ¿Y puedes decirnos cómo se hace uno de estos deliciosos roscones que vendes en tu pastelería?
_R: Pues primero hay que echar la harina,... los huevos,... se le pone un poquito de agua de azahar,... ¿Sabías que el agua de azahar se echa para que los niños estén más tranquilos?
_P: No, la verdad, no lo sabía.
_R: Pues sí, el agua de azahar tiene un componente que los tranquiliza porque suelen estar revoltosos y molestos con todo eso de los regalos.
_P: En fin, vaya. ¿Y qué más le echas?
_R: Pues ahora le echamos un vaso de whisky ...



PD: Qué cosas con el agua de azahar.

sábado, 5 de enero de 2019

Calendario enero

Más fiel a su cita que el turrón llega... ¡El calendario de enero!

Preparado para su descarga y copia, puede decorar su pared o escritorio durante estos treinta y un primeros días del año.


PD: 27 en realidad, que llega algo tarde.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Abogados

Se acaba el año y sé que últimamente no he sido muy prolífico. El motivo tiene que ver con los abogados y con un lío que me río (por no llorar) de los que aparecen en la tele.

Todo comenzó con el rallye de primavera organizado por la s.f.g. Uno de los temas era "Edificios singulares de San Sebastián" y yo saqué una foto del ayuntamiento. Quedó clasificada en primera posición en ese tema y recibí de premio 50€. Hasta ahí todo hubiera ido bien pero el caso es que el edificio está declarado como Patrimonio protegido y no puede ser fotografiado con fines económicos. Es una norma que ya tiene, por ejemplo, la iluminación de la Torre Eiffel de París y tiene por objeto que el fotógrafo que quiera hacer dinero con su obra tenga que pasar por caja. Dejando de lado comparar la Torre Eiffel con nuestro ayuntamiento el caso es que me llegó una denuncia de los servicios jurídicos por la infracción de la citada norma. El quid de la cuestión eran los 50€ cobrados, lo que hacía que la imagen fuera considerada con afán de lucro. El importe de la denuncia eran 10.000€, 5.000€ en caso de pronto pago. En las normas del concurso venía claramente indicado que el autor de la imagen era poseedor de todos los derechos así que por ahí no tenía nada que hacer.

No hay nadie a quien recurrir en ninguna ventanilla del ayuntamiento. Si es tema jurídico va todo con abogados, procuradores, jueces y demás. Como yo de eso no me entero de nada me puse en contacto con esos abogados que no cobran nada salvo que ganes. Como aquí no tenían nada que ganar, su minuta por defenderme ascendería a 2.000€ precio cerrado. Así pues, la broma me iba a salir por lo menos por los dos mil mencionados euros; bonita broma. Pero ahí no terminó todo. El destino me tenía preparada otra carambola. Y es que el ayuntamiento preparó hace poco su calendario y, nadie sabe como, mi foto apareció en el mes de febrero. Fueron los propios abogados que me defendían quienes me dijeron que, sin mi permiso, el uso de mi foto era motivo de denuncia ya que, aunque gratuito, el calendario promociona la ciudad y eso es considerado motivo de lucro (o algo así). Me ofrecían juntar las dos causas por un mismo importe que, en este caso, sería de un 50% del beneficio obtenido. El importe de mi denuncia según otros juicios era de 20.000€ lo cual, calculadora en mano, se convertía en 10.000€ para mis abogados y 10.000€ para mí que irían íntegros a pagar los 10.000€ de mi denuncia por la foto en sí. Dije a todo que sí, que adelante, y en poco tiempo salieron las sentencias administrativas. Pero ahí no ha terminado todo.

Por un lado está que la sentencia de mi denuncia puede ser recurrida por el ayuntamiento aunque es pronto para saberlo; por otro, los abogados me reclaman sus 10.000€ aunque yo no los haya cobrado; además, el ayuntamiento también me reclama sus 10.000€ porque su sentencia sí es firme. Y en medio estoy yo, esperando a ver si cobro los 20.000€ de la administración para repartirlos entre quien me ha acusado y quien ha defendido.

PD: Alejaos de los abogados; nunca pierden.
PD2: Feliz día de los inocentes.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Calendario diciembre

Por si creíais que no ibais a ver la nieve este diciembre, aquí os dejo el calendario del mes.


PD: Yo así lo haré.