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jueves, 21 de marzo de 2019

Feliz año nuevo

Otra vuelta más.



PD: Están tardías las mimosas en Oviedo.

jueves, 7 de marzo de 2019

Santoral

Del santoral de hoy.


PD: Bonitos dos nombres que ponerle a tu hija.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Calendario marzo

Amén de infinidad de Días Internacionales y el Día del Padre, este mes comienza la primavera.



PD: Feliz Año nuevo cuando llegue.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Raquetada desde Albi

El 25 de enero acudimos a las campas de Albi en una labor de inspección y disfrute de la nieve caida hacía unos días. Aquel sábado, los chavales, Nieves y el que suscribe, nos deslizamos colina abajo una y otra vez, comimos al calor del hornillo y aprovechamos un largo día de invierno soleado como solo se disfruta cuando eres niño.

La semana siguiente, el temporal evitó una nueva salida y la lluvia complicó la posibilidad de que la nieve se mantuviera por mucho tiempo. Pero no fue así y el pasado sábado, 9 de febrero, el Ogi-Berri de Lekunberri nos veía entrar de buena mañana para dar cuenta de un delicioso y variado redesayuno.

Nuestro objetivo en esta ocasión era realizar una ruta con raquetas desde Albi. Así, mientras un grupo no muy numeroso de gente acudía a deslizarse por las pistas, más heladas que nevadas, nosotros nos abrochábamos las polainas, ajustábamos las raquetas y comenzábamos a andar por la ruta que otrora nos llevara a nuestro primer intento de Beloki.



Tras unos primeros pasos de adaptación (enganchar-desenganchar suela de raqueta, ajustar modo de pato, practicar giros sin pisarse,...) avanzamos a paso tranquilo por el bosque. No teníamos una meta marcada. Rehusamos alcanzar ninguna cumbre en pos de un fin mayor, el placer de andar por andar, el de disfrutar de una naturaleza dormida durante el invierno.



Y lo conseguimos.



Nos adentramos en el corazón de Aralar y encontramos un pequeño oasis de hierba en el amplio manto nevado. Comimos relajadamente, nos calentamos con un chocolate humeante y dejamos solas a las lombrices que asomaban por la tierra cuando aún no daban las tres de la tarde.

El descenso fue cómodo. En un momento indeterminado, la tarde sucedió al día, el sol ya no calentaba tanto y unas nubes grises empezaron a cubrir el cielo. Una vez más habíamos disfrutado de un día regalado y los chaparrones del domingo no hicieron mas que confirmar que así fue.

PD: Y vimos a un buitre y un halcón quietos, suspendidos en el aire, como si de una fotografía se tratase durante mucho, mucho tiempo.

domingo, 3 de febrero de 2019

Calendario febrero

Dicen de la leña que calienta dos veces, al cortar y al arder.



PD: Lástima que no tenga chimenea.

viernes, 25 de enero de 2019

Indamendi (4.600 dm)

Hay veces en las que no es necesario subir montañas muy altas para traerse de vuelta imborrables recuerdos; es lo que nos pasó este último sábado en Indamendi (4.600 dm).

Nos apetecía ir al monte pero teníamos compromisos para la víspera de San Sebastián y además anunciaban temporal para la tarde. Así que busqué y encontré una mañanera cerca de casa. La aproximación pasaba por Zarautz por lo que el redesayuno sería allí. No teníamos ninguna referencia pero esperábamos encontrar un buen lugar para nuestra aclimatación más impulsados por la fe que por otra cosa. En eso estábamos cuando me acordé de nuestra amiga, Pilar. Hacía tiempo que no compartíamos ninguna ruta pero la montaña hace amigos para toda la vida y recurrimos a ella. Aun teniendo poco tiempo nos recomendó, con unos argumentos inapelables, el Sayalero, dándonos incluso unas recomendaciones que seguimos al pie de la letra; y en letras de piedra lo grabamos en nuestra agenda montañera.

 ("Tal vez quedarán roscones"-dijo. Y quedaban)


Ya centrados y aclimatados nos aproximamos al barrio de Elkano desde donde nuestro objetivo se nos mostraba a la vista. Sin embargo, rehuímos la normal; un ataque directo a cumbre no nos pareció un objetivo muy noble por lo que optamos por dar un rodeo por el bosque.



Subíamos tomando altura y atravesando barrizales hasta que cogimos un desvío que nos dejó en el cresterío cimero.



Bordeábamos una loma cuando nos topamos con un cercado de alambre. Al otro lado, la campa se dividía en dos. Dos también eran los pasos de madera pero dudamos de cual era el correcto. Uno de los prados estaba cubierto de zarzales mientras que en el otro se dibujaba una senda que terminaba junto a otro paso de madera. Optamos por este último.

Y erramos.

Desde ese momento nos las vimos y deseamos por cruzar infranqueables alambradas. Cuando los peldaños de madera no estaban podridos, sencillamente no existían. Superamos los vallados por arriba, por abajo y entre oxidadas trampas tetánicas hasta que llegamos al mojón de hormigón que no señalaba la cumbre. Una alambrada más y alcanzamos la cruz y buzón de la cima verdadera mientras el viento sur, que nos había acompañado toda la jornada, rolaba al oeste y las nubes empezaban a cerrarse.



Con Zarautz y Getaria a nuestros pies y todo Gipuzkoa a nuestra espalda descendimos por la directa hasta Elkano. Terminada la ruta, disfrutamos de un refrigerio frugal y un chocolate caliente mientras peloteábamos en el precioso frontón del barrio.

PD: Mil gracias, Pilar. A ver qué nuevas rutas salen desde Zarautz.

lunes, 21 de enero de 2019

Mala publicidad (IV)

Dos de los tres expositores de calcetines del DECARTÓN no correspondían con el cartel de su encabezamiento y se limitaban a mostrar calcetines de esos cortos que no asoman sobre la zapatilla de deporte.

De los invisibles quedaban pocos.



PD: Creo.