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jueves, 1 de diciembre de 2016

Calendario diciembre.

Hay dos meses que, nada más empezar, ya queremos que acaben. Ambos lo hacen por motivos opuestos y, será casualidad, pero también están en los extremos opuestos del año.



PD: Confirmando que los extremos se tocan.
PD2: A ver si llega la Navidad... pero primero, a ver si llega Santo Tomás...

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Uzturre (7.300 dm.)

La semana pasada Asier fue de excursión con el colegio a Uzturre (7.300 dm.), desde Tolosa. La víspera habló con el profesor sobre la costumbre de los buzones y rellenó una nota con sus compañeros para dejarla al día siguiente. No llegaron a la cumbre, la excursión terminó en la cruz y la nota volvió a casa.

Este sábado, 19 de noviembre, terminamos lo empezado.

Llegamos temprano a Tolosa y redesayunamos en Eceiza, junto al Beotibar: cruasanes (épicos) y merengue (mejorable). Salíamos concienciados y alegres del establecimiento cuando pasamos frente a unas carpas. Allí, las participantes de un concurso se exhibían impúdicas a la contemplación del público.


Unos metros más adelante, la mesa del jurado más envidiado de Tolosa esperaba vacía.


Regresábamos al coche cuando otra carpa nos llamó la atención. Habida cuenta de nuestra falta de premura por lo sencillo de la ruta, alargamos nuestra estancia en la antigua capital para dar un paseo y ver qué se cocía por allí.

Cocer, lo que se dice cocer, no se cocía nada pero algo ya picamos y un semiahumado y no picante derivado del cerdo se fue para la mochila.

(y algo más, al buche)

Ya más tranquilos, nos llegamos hasta la ermita de Izaskun y comenzamos a subir. El paisaje enseguida se enfrenta con la cima y avanzábamos tranquilos, disfrutando del día.


Nos cruzamos con mucha gente que seguía nuestros itinerario pero con diferentes objetivos. Salvo alguna excepción, todos vestían zapatillas y lucían mallas y ropa de corredor (lucir es un verbo muy adecuado en este caso). Nosotros les dejamos tranquilos en su entreno y continuamos rumbo la cumbre mientras se desviaban hacia la cruz.


Hasta ese momento, Asier había ejercido las labores de guía pero, a partir de ese punto, nos adentramos en terreno ignoto. Su sentido de la orientación no falló y nos dirigió el resto del camino con sabiduría (todo p'arriba).

La cima está cubierta de árboles y arbustos pero no tuvimos excesiva dificultad en encontrar el vértice geodésico y los cuatro buzones. Uno de ellos estaba roto y en otro había una par de libretas con anotaciones de quienes habían ascendido antes que nosotros; las leímos y añadimos las nuestras. Dejamos la nota en un tercero y nos dispusimos a dar buena cuenta de nuestras viandas bien paseadas.


El día permanecía fresco y despejado aunque ya se adivinaba alguna nube por el horizonte. Recogimos y descendimos a la par del sol, sin detenernos hasta llegar al bar de Izaskun. Empezaba a refrescar y se imponía un café caliente al cobijo de un techo para cerrar la jornada. Sin embargo, al entrar, una treintena de jubilados ocupaban todas las mesas en una celebración sacramentada (a ver esos análisis el lunes...). Algo tristes, pedimos en la barra nuestros cafés con intención de no permanecer allí mucho tiempo. Nada más lejos de la realidad. El dueño nos sirvió con una sonrisa y nos abrió una salita aledaña para que estuviéramos tranquilos. Bendito él.

PD: En la ETB1, la Sociedad Deportiva Gernika ganaba 1 a 0 al Bilbao Athlétic.




viernes, 11 de noviembre de 2016

Sonríe, Asier.

Todo empezó hace un par de años en una revisión rutinaria en el dentista:

_Mmm, habrá que vigilar ese colmillo, a ver si no le sale torcido.- dijo al aire la médico.

Continuó al año siguiente:

_Bueno, bueno, a ver si se puede librar pero ese colmillo no me gusta por dónde va.

Y, tras trabajárselo durante tres años, la última visita fue la definitiva:

_Habría que poner aparato al chaval porque...

Y continuó con un relato terrorífico sobre la mala mordida, los problemas de mandíbula, el desgaste de los dientes... En definitiva, nos planteó un destino del chaval próximo a esto:

(Christopher Lee aka Drácula, dándolo todo)


La verdad es que aquel diente tenía visos de no servir en un futuro mas que para abrir latas de cerveza. No dudo del éxito social que semejante habilidad le podría deparar en su vida venidera entre sus amigos pero, aun a riesgo de parecer malos padres, decidimos ponernos en manos de los profesionales.

Esta semana, ha comenzado la transformación que llevará a la sonrisa de Asier hasta las más altas cotas en cuanto a alineación y eficacia en la masticación se refiere. En algo más de un año la dentista le ha prometido la perlada fila de James Bond. Una cosa tal que así:

(Sean Connery postulando por un anuncio de dentífrico)


Sin embargo, al menos durante ese tiempo, habrá que buscar en el reparto de la saga del ínclito agente secreto británico algún actor que se asemeje más a su apariencia actual. Richard Kiel tiene un aire, aunque Asier no es tan grande.



Me asaltan las dudas sobre el procedimiento al pasar por los arcos de seguridad de los aeropuertos.

PD: Aunque no tenemos previsto desplazarnos por ese medio durante ese plazo.

martes, 8 de noviembre de 2016

Arditurri.

El lunes, 31 de octubre, aprovechamos esos días regalados de sol y calor otoñal para realizar una ruta bicicletera deseada de hacía tiempo. Recordaba que mi amigo, iK, la había hecho en su día con sus lolos y le eché un vistazo a su blog. Así, con todo organizado, comprobamos altura de sillines, vestimenta, avituallamiento y presión de las ruedas y nos dirigimos desde la puerta de casa hasta las minas de Arditurri por un sinuoso bidegorri.

Y es que el camino sube y baja varias veces aunque nada que un entrenado manejo de platos y piñones no pueda solventar con facilidad. Pasamos por la urbanizada Herrera, Pasajes y, cuando rebasamos la vieja papelera de Rentería, nos encontramos con una sorpresa.


En esa zona, el río aún baja limpio y no hay lodos en el fondo. Un variopinto grupo de anátidas hizo las delicias de los muchachos sobre todo cuando dos de ellas se enzarzaban en una pelea a graznidos por quién sabe qué motivo.

Enseguida llegamos al comienzo del bidegorri de Arditurri y, sin casi darnos cuenta, nos fuimos internando entre los prados y caseríos de Oiartzun, en un paisaje rural que no esperábamos. El camino, en suave pero constante pendiente, nos llevó hasta las minas. A los pies de las Peñas de Aia, comimos tranquilos y disfrutamos de un descanso merecido.


Tras el bocadillo, unos ruidos al fondo despertaron nuestra curiosidad. Dos hombres trabajaban en una txondorra. Lo más seguro es que los colegios la visiten en su día; no creo que sea antes del año nuevo porque tampoco se les veía muy atareados.


El retorno cuesta abajo precisó más frenos que pedales y regresamos con toda la tarde por delante.

Y es que lo de las distancias largas y la bici es todo un gustazo.

PD: Hay algo de mágico en eso de ir cambiando de paisajes a golpe de pedal.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Puente musical.

Durante estos días en clave de sol daban ganas de ponerse a cantar.

 

PD: Lástima que no se me ocurriera nada.
PD2: Lástima o menos mal, según se mire.

martes, 1 de noviembre de 2016

Calendario noviembre.

Mucho hablamos de los colores de la primavera pero como los del otoño no hay nada.


PD: Emplearé este mismo texto en primavera, mutatis mutandi.

domingo, 30 de octubre de 2016

Cuestión de perspectiva.

Este domingo se ha vuelto a cambiar la hora. Una hora de ahorro, dicen. Una hora más para hacer lo que quieras, comentan.

Entre cambiar de hora a todos los relojes de la casa (¡ay, las cámaras de fotos!) y escribir esta entrada del blog, ya se me han ido 30 minutos.

Me voy a hacer un bizcocho.

PD: No creas, no solo es escribir la entrada del blog, también hay que pensarla. Bueno, no mucho, hay cosas que se escriben solas.